Pese al descenso de la natalidad, Catalunya ha incrementado su población casi un 30% en 25 años. Este aumento se explica, sobre todo, por la llegada de personas procedentes del extranjero, que hoy representan un 25% de la población, frente al 5% de hace 25 años. De los 20 millones de nuevos ciudadanos que ha ganado la UE en los últimos diez años, uno de cada diez reside en Catalunya. Sin embargo, la inmigración no ha evitado el envejecimiento de la población (la edad media ha pasado de 40,6 a 43,7 años).