La expansión del alquiler vacacional, la compra de viviendas como inversión y la escasez de vivienda pública han reducido de forma drástica la oferta residencial. El perfil de la demanda en la isla canaria es, sobre todo, internacional, de Italia y Bélgica. En la provincia las compraventas de vivienda vacacional por parte de extranjeros se sitúan en torno al 30-65%. El mercado está cada vez más tensionado. A la población local se suman personas que llegan a la isla por motivos laborales y extranjeros que deciden establecerse tras conocerla isla