“No quieren trabajar", es el argumento que repiten funcionarios del gobierno de Javier Milei respecto de las personas beneficiarias de programas sociales en nuestro país. Sin embargo, una vez más, los datos oficiales lo desmienten y ponen sobre la mesa que, pese a trabajar –incluso más cantidad de días y horas que el resto de sus compatriotas-, miles de personas no llegan a cubrir una canasta básica, sobre todo por las condiciones precarias que predominan en el mercado laboral.