#10 Tal cual, esa es la idea.
Ya que no lo consiguen por méritos propios, recurren a la quintacolumnista regresía para erosionar, empeorar y destruir lo que funciona eficientemente y les desmonta el relato.
De hecho y siguiendo este modelo cabría extender este modelo a otros sectores estratégicos como el energético, teleco, bancario, transporte, construcción y vivienda, producción y distribución alimentaria,,, psra así atenuar los abusos, mal servicio y chantaje al que nos someten como a rehenes, las grandes empresas en régimen de oligopolio.
#34 Gracias por tu condescendencia, pero no es necesaria.
Una bici ocupa diez veces menos de espacio público que un coche, no contamina el aire de todos, no hace ruido y hace las ciudades más habitables y saludables. Además ayudan a la economía de España, pues resta importaciones de un petróleo que no tenemos.
El coche ocupó en los 80-90 todo el espacio público que se le podía dar, hasta dejar aceras casi inaccesibles hasta para peatones. Se vio que su avidez no tenía límites y ahora se está revirtiendo. El caso de París es paradigmático, cómo en unos años ha mejorado la ciudad gracias a la infraestructura para ciclistas que ha hecho que muchísima gente la use a diario.
Así que quien molesta de verdad son los coches, infinitamente más que las bicis.
Ya que no lo consiguen por méritos propios, recurren a la quintacolumnista regresía para erosionar, empeorar y destruir lo que funciona eficientemente y les desmonta el relato.
De hecho y siguiendo este modelo cabría extender este modelo a otros sectores estratégicos como el energético, teleco, bancario, transporte, construcción y vivienda, producción y distribución alimentaria,,, psra así atenuar los abusos, mal servicio y chantaje al que nos someten como a rehenes, las grandes empresas en régimen de oligopolio.
Una bici ocupa diez veces menos de espacio público que un coche, no contamina el aire de todos, no hace ruido y hace las ciudades más habitables y saludables. Además ayudan a la economía de España, pues resta importaciones de un petróleo que no tenemos.
El coche ocupó en los 80-90 todo el espacio público que se le podía dar, hasta dejar aceras casi inaccesibles hasta para peatones. Se vio que su avidez no tenía límites y ahora se está revirtiendo. El caso de París es paradigmático, cómo en unos años ha mejorado la ciudad gracias a la infraestructura para ciclistas que ha hecho que muchísima gente la use a diario.
Así que quien molesta de verdad son los coches, infinitamente más que las bicis.