El día en que los esclavos negros se levantaron en armas, no contra el hombre blanco, sino contra sus amos nativos americanos. A principios del siglo XIX, las naciones nativas del sureste de EE.UU. (Cherokee, Creek, Choctaw, Chickasaw y Seminola) se enfrentaban a una presión brutal para ceder sus tierras. Para sobrevivir y demostrar que podían coexistir con los blancos, la élite de estas tribus decidió asimilarse. Se les llamó las «Cinco Tribus Civilizadas».
¿Y qué significaba ser «civilizado» en el sur de EE.UU. en 1830? Significaba adoptar el cristianismo, construir casas de estilo europeo y, crucialmente, adoptar la economía de plantación basada en la esclavitud de personas negras. Para la élite cherokee, la posesión de esclavos no era solo una herramienta económica, sino una demostración de «civilización» ante los ojos del gobierno estadounidense.
Tanto sus detractores como sus simpatizantes consideran que el regalo de Trump está fuera de lugar y resta valor a un codiciado galardón que a él le costó “muchísimo” conseguir. La propia María Corina Machado, propietaria anterior de la medalla, ha lamentado que el mandatario haya regalado el premio solo unas horas después de que ella se lo concediera y ha subrayado que “no puede regalarse, revocarse, compartirse ni transferirse a otros”.
¿Y qué significaba ser «civilizado» en el sur de EE.UU. en 1830? Significaba adoptar el cristianismo, construir casas de estilo europeo y, crucialmente, adoptar la economía de plantación basada en la esclavitud de personas negras. Para la élite cherokee, la posesión de esclavos no era solo una herramienta económica, sino una demostración de «civilización» ante los ojos del gobierno estadounidense.
Ahora ajo y agua.