Le habla SEUR, concretamente el Departamento de Experiencias Memorables .
Ante todo, queremos agradecerle la confianza depositada en nosotros durante todos estos años. No cualquier empresa consigue convertirse en un villano recurrente dentro de la cronología emocional de una familia. Cumpleaños, navidades, eventos señalados… eso no es logística, eso es narrativa transmedia.
Permítanos explicarle lo sucedido con la silla gaming.
Efectivamente, el paquete existía. Lo vimos. Era grande, intimidante, con presencia. Una silla con aura de “objeto principal de la misión”. Y claro, nuestros operarios, entrenados durante años en técnicas avanzadas de caos cuántico, consideraron que entregarla junto al resto de paquetes habría roto el equilibrio universal.
Porque en SEUR no entregamos paquetes. Entregamos suspense
@LoboAsustado Es justo lo que pienso yo... Es más, a los que votáis rojo, deberíais saber que vosotros, teniendo en cuenta que lo hacéis "porque es la mejor opción", o "porque así me aseguro vivir", seríais, moralmente hablando, lo más excelso de los que quedasen. Es decir, que por debajo de vosotros estaría la mala ralea, los hijos de puta y los mierda seca con patas; esos que votarían rojo "para que se mueran los otros".
¿De verdad sería apetecible vivir teniendo en cuenta que lo más probable es que viviéseis entre escoria que no dudaría en destrozaros si ganan con ellos?
▬ En Alemania, te tomas una cerveza y te invitan a dos más.
▬ Pues aquí en España te invitan directamente a la primera, a la segunda y la tercera, después subes al piso de arriba, echas un polvo y cuando bajas te invitan a otra.
▬ ¡Venga ya! ¿Cuándo te ha pasado eso?
▬ A mí nunca, pero a mi hermana un montón de veces.
@vazana Tan sencillo como lograr que participe absolutamente todo el mundo de forma obligatoria, incluyendo gente en mitad de la selva que no tenga contacto con la civilización moderna. @Pertinax@Catapulta@Asmode0@ronko
Y sin embargo, en Raissa hay a cada momento un niño que desde una ventana ríe a un perro que ha saltado sobre un cobertizo para morder un pedazo de polenta que ha dejado caer un albañil que desde lo alto del andamio exclama: —¡Prenda mía, déjame probar!— a una joven posadera que levanta un plato de estofado bajo la pérgola, contenta de servirlo al paragüero que celebra un buen negocio, una sombrilla de encaje blanco comprada por una gran dama para pavonearse en las carreras, enamorada de un oficial que le ha sonreído al saltar el último seto, feliz él pero más feliz todavía su caballo que volaba sobre los obstáculos viendo volar en el cielo a un francolín, pájaro feliz liberado de la jaula por un pintor feliz de haberlo pintado pluma por pluma, salpicado de rojo y de amarillo, en la miniatura de aquel libro en que el filósofo dice: "También en Raissa, ciudad triste, corre un hilo invisible que enlaza por un instante un ser viviente a otro y se destruye, luego vuelve a tenderse entre puntos en movimiento dibujando nuevas, rápidas figuras de modo que a cada segundo la ciudad infeliz contiene una ciudad feliz que ni siquiera sabe que existe”.
Según la mitología, había una mujer en Grecia llamada Casandra, tenía el don de ver el futuro, y la maldición de que nadie la creyese jamás. Hoy se ha perdido Maya coma y yo creo saber cómo se sentía Casandra.
www.youtube.com/watch?v=36T5BEpn3dA
Dramatización 2:
www.youtube.com/watch?v=NN_U1ic8YVU
Mientras tanto, les ofrecemos unos minutos de bailes tradicionales.
Le habla SEUR, concretamente el Departamento de Experiencias Memorables
Ante todo, queremos agradecerle la confianza depositada en nosotros durante todos estos años. No cualquier empresa consigue convertirse en un villano recurrente dentro de la cronología emocional de una familia. Cumpleaños, navidades, eventos señalados… eso no es logística, eso es narrativa transmedia.
Permítanos explicarle lo sucedido con la silla gaming.
Efectivamente, el paquete existía. Lo vimos. Era grande, intimidante, con presencia. Una silla con aura de “objeto principal de la misión”. Y claro, nuestros operarios, entrenados durante años en técnicas avanzadas de caos cuántico, consideraron que entregarla junto al resto de paquetes habría roto el equilibrio universal.
Porque en SEUR no entregamos paquetes. Entregamos suspense
Cada día me gustan más María Jesús Montero y Yolanda Díaz, porque son pura elegancia y además se conservan estupendamente.
Del partido de esta, me gustaba muchísimo Andrea Levi (hace tiempo que no la veo).
¿De verdad sería apetecible vivir teniendo en cuenta que lo más probable es que viviéseis entre escoria que no dudaría en destrozaros si ganan con ellos?
@vazana
▬ Pues aquí en España te invitan directamente a la primera, a la segunda y la tercera, después subes al piso de arriba, echas un polvo y cuando bajas te invitan a otra.
▬ ¡Venga ya! ¿Cuándo te ha pasado eso?
▬ A mí nunca, pero a mi hermana un montón de veces.
#chiste_de_yoma
La de estafas online que va a haber da miedito
Por cierto: yo también tengo que aprender. ¿Cómo se generan chatis virtuales tan buenorras?
@Pertinax @Catapulta @Asmode0 @ronko
Y sin embargo, en Raissa hay a cada momento un niño que desde una ventana ríe a un perro que ha saltado sobre un cobertizo para morder un pedazo de polenta que ha dejado caer un albañil que desde lo alto del andamio exclama: —¡Prenda mía, déjame probar!— a una joven posadera que levanta un plato de estofado bajo la pérgola, contenta de servirlo al paragüero que celebra un buen negocio, una sombrilla de encaje blanco comprada por una gran dama para pavonearse en las carreras, enamorada de un oficial que le ha sonreído al saltar el último seto, feliz él pero más feliz todavía su caballo que volaba sobre los obstáculos viendo volar en el cielo a un francolín, pájaro feliz liberado de la jaula por un pintor feliz de haberlo pintado pluma por pluma, salpicado de rojo y de amarillo, en la miniatura de aquel libro en que el filósofo dice: "También en Raissa, ciudad triste, corre un hilo invisible que enlaza por un instante un ser viviente a otro y se destruye, luego vuelve a tenderse entre puntos en movimiento dibujando nuevas, rápidas figuras de modo que a cada segundo la ciudad infeliz contiene una ciudad feliz que ni siquiera sabe que existe”.