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Dos transexuales ganan a mujeres en competición de atletismo [eng] [714]

  1. #199 ¡Enhorabuena!

    En un comentario rápido has logrado dos cosas: ignorar todas las alteraciones cromosómicas conocidas de los cromosomas sexuales en el ser humano e ignorar que «la naturaleza» no sólo se limita a lo humano. De lo último no me parece oportuno hablar. Pero sí de lo primero...

    Tienes, por ejemplo, el conocido como síndrome XX masculino, que se da en personas con un genotipo XX y características fenotípicas masculinas. Fuente: en.wikipedia.org/wiki/XX_male_syndrome

    De igual forma tienes el conocido como síndrome de Swyer, que corresponde a personas con un genotipo XY y características fenotípicas femeninas. Fuente: en.wikipedia.org/wiki/XY_gonadal_dysgenesis

    Pero es que además tienes...

    - Personas con un sólo cromosoma de tipo X (Síndrome de Turner - en.wikipedia.org/wiki/Turner_syndrome)
    - Personas con trisomía XXY (Síndrome de Klinefelter - en.wikipedia.org/wiki/Klinefelter_syndrome)
    - Personas con trisomia XYY (Síndrome de Jacobs - en.wikipedia.org/wiki/XYY_syndrome)
    - Personas con trisomia XXX (en.wikipedia.org/wiki/Triple_X_syndrome)
    - Personas con tetrasomia XXYY (en.wikipedia.org/wiki/XXYY_syndrome)
    - Personas con tetrasomia XXXY (en.wikipedia.org/wiki/XXXY_syndrome)
    - Personas con tetrasomia XXXX (en.wikipedia.org/wiki/Tetrasomy_X)
    ...

    Me parece a mí que va a ser que en este sentido la naturaleza no va a ser tan binaria como pudiera parecer...

Madrid, el color carmín, el PP y el color azul [50]

  1. #26 ¿?

    Que yo sepa saltarse la Constitución cuando les conviene o no les interesa sin que implique consecuencias no tiene nada que ver con el apoyo del monarca.

    Y lo digo precisamente para quienes ven en el Partido Popular una defensa del constitucionalismo que es falsa: son un partido para el que la Constitución es en un momento una piedra inamovible, y al siguiente puro papel higiénico con el que limpiarse tras defecar alguna de sus reformas. Lo que importa es que los que agitan las banderitas y tararean los himnos como un mantra no se den cuenta de que quienes rompen España son precisamente quienes dicen que la defienden.

    En lo que nos ocupa hablamos de dos cosas que son muy significativas:

    1.- El robo de la identidad de los pueblos. Sí, cambiar la iconografía, la identidad corporativa y los símbolos de una población es robarles su identidad. A veces son decisiones tan drásticas como la de quitar un pabellón completo del escudo de la villa (el que contenía al dragón); un pabellón que formó parte de la identidad de la villa durante más de un siglo, y que aun hoy puede verse por varios puntos de Madrid (entre otros, el escudo que adorna la entrada del Casino de Madrid). A veces son decisiones tan inadvertidas como eliminar los madroños del árbol, justificándose en simplificar una imagen que mantiene otros elementos de tamaño similar. A veces es un cambio de colores que no tienen relación alguna con la historia o la tradición de la ciudad.

    2.- El exceso de gasto innecesario. Cada cambio en cualquiera de los elementos de la ciudad implica un gasto. Cambiar toda la cartelería de todos los edificios municipales, toda la señalética de la ciudad, conlleva un gasto que no se puede justificar símplemente en una «adaptación a los tiempos modernos».

    Pero bueno, alguna ventaja tendría que tener...

    Desde que Gallardón se esforzase tanto en dejar de usar el nombre oficial de la ciudad, es decir, «Villa de Madrid», cada vez más gente lo desconoce...Y eso se traduce que cada vez son más los opositores que fallan esa pregunta cuando la ponen como parte del temario de constitucional en alguna oposición.
  1. El caso de Madrid es particularmente interesante.

    Empezó por cambiar la designación oficial de la ciudad, definida en el artículo 5 de la Constitución1, para servir a sus propósitos propagandísticos y manipuladores. Le siguió el cambio de color de todos los elementos institucionales, sin ninguna justificación ni histórica, ni técnica, ni de ningún otro tipo. Se le sumó la eliminación de elementos clásicos de la iconografía de la ciudad (los madroños desaparecieron del logotipo sin ninguna justificación), siguiendo en la estela iniciada en 1967 de despojar al escudo de Madrid del dragón que le había acompañado por más de un siglo.

    1 Madrid, la capital del Estado, tiene la designación oficial de Villa de Madrid, dada en el mencionado artículo de la Constitución. En realidad es poco relevante si se le llama villa, ciudad, o metrópolis si les place. Lo relevante es cómo para este partido político la Constitución y los elementos institucionales son sus juguetes particulares, que los usan e ignoran a capricho sin reparos ni consecuencias.

Cifuentes se inventa en su CV una categoría universitaria que no existe [46]

  1. #7 ¿No querrás decir profesora colaborradora? {0x1f61c}

La número dos de Cs en La Rioja borra un máster de su currículum y se delata [63]

  1. #59 Por desgracia no se ha hecho un lío: le han liado.

    Cuando yo me embarqué en la aventura de hacer el doctorado en el que ahora estoy inmerso estuve buscando oportunidades dentro y fuera de nuestras fronteras. Yo entonces tenía un título anterior a la reforma de Bolonia de lo que aquí se consideraba primer ciclo (era ingeniero técnico), y las opciones que en España se me ofertaban eran o bien hacer la adaptación al nuevo grado y un máster que diera acceso al doctorado, o hacer directamente el máster con asignaturas de complementos formativos por acceder desde una ingeniería técnica.

    La sorpresa me llegó cuando observé que en la universidad que entonces me interesaba en otro país, para acceder al doctorado hacía falta igualmente el máster (con una nota media superior a 2.5 sobre 4), y que el título de ingeniero superior era reconocido entonces como un bachelor degree que requería igualmente el máster para poder dar acceso al doctorado.

    Sin embargo su bachelor degree de la misma rama, realizado allí, constaba de un plan de estudios de tres años.

    Es decir, quien correspondiese (y entiendo que en esto las universidades españolas, la CRUE y el Ministerio de Educación tenían algo de responsabilidad) había acordado que una formación que en España tenía un plan de estudios de cinco años (y en algunos casos de seis) fuera reconocida en ese país como un título de tres años... (y que el título de tres años de aquí ni siquiera fuera reconocido allí).

    Esa chapuza se mantuvo durante muchos años, antes de Bolonia, durante la implantación de la reforma de Bolonia, y hasta hace relativamente poco tiempo ha sido la norma.

    Algunos colectivos se dieron cuenta de que algo andaba mal. Estudiantes que se iban de intercambio en su último año de grado en España (cuarto curso) se encontraban que en sus universidades de destino sólo podían ofrecerles asignaturas de máster, ya que sus títulos de grado eran, en su mayoría, de tres años. Titulados que por estudios o…   » ver todo el comentario

Pablo Casado: No se me exigió ni ir a clase ni hacer exámenes, así me informé al principio del máster y ése fue mi caso [239]

  1. Vamos a recapitular un momento. ¿Qué tenemos?

    - Tenemos a un señor, Pablo Casado, que reconoce que se le dijo que no tenía ni que ir a clase ni realizar exámenes.
    - Tenemos a otro señor (o colectivo), el que le vendió el máster, que es quien le dijo que no tenía ni que ir a clase ni realizar exámenes.
    - Tenemos una normativa propia del máster que indica que se debe asistir a clase y que se deben superar exámenes.

    Pablo Casado dice ser un hombre honrado. Un día le aparece el vendedor del máster y le dice que no tiene que ir a clase ni realizar exámenes para obtener el título. Y Pablo Casado, que recordemos dice ser honrado, en lugar de comprobar la normativa del máster, ver que lo que se le ofrece es contrario a ella, y denunciar ENTONCES a quien le vende el máster decide que es mejor pagar, obtener el título, añadirlo a su currículo y seguir como si no hubiera pasado nada.

    Recordemos que Pablo Casado dice ser un hombre honrado.

    Pero, ¿cómo puede ser honrado quien acepta participar en un fraude?

    Bueno, puede que Pablo Casado no supiera que estaba participando en un fraude. Puede que Pablo Casado no se leyera la normativa del máster (y eso que ya tenía formación universitaria y debería saber lo importante que es conocer la normativa). Puede que confiara en la bondad del vendedor de máster.

    Si fuera así a Pablo Casado sólo se le podría acusar de ser demasiado confiado y haber creído en la palabra del vendedor del máster. Pablo Casado sería un hombre honrado, y el malo de la película sería el vendedor del máster.

    Pero esta historia tiene un fallo.

    Pablo Casado no es un hombre cualquiera. Pablo Casado se dedica a la política. Pablo Casado, dedicándose a la política, debería ser un hombre que comprobase siempre con antelación que la persona que tiene delante no le está intentando vender gato por liebre. ¿Cómo si no podrían ser confiables sus decisiones?

    Cuando Pablo Casado decide confiar en el vendedor del máster sin comprobar previamente que lo que le dice es cierto y además legal, Pablo Casado está siendo al menos ingenuo.

    Así que o bien tenemos que Pablo Casado no es honrado, o que Pablo Casado es tan ingenuo como para no poder confiar en sus decisiones.

    En conclusión no queda más remedio que afirmar que Pablo Casado, tras sus declaraciones,no es un político digno de confianza, ya sea porque o bien no tiene honradez, o bien porque es demasiado ingenuo.

    ¿Tiene algo de malo que sea ingenuo? En su vida personal no. Como político sí. Como político su excesiva ingenuidad, si ese fuera el caso, perjudica a todas las personas a las que representa.

Condenado por atropellar a un peatón: Ir por el carril bici no prioriza a la bicicleta [257]

  1. Solo vengo a decir, tarde porque es ahora cuando acabo de leer la noticia, que el accidente no ocurrió en un carril-bici, sino en una acera-bici.

    Es importante saber distinguir entre los dos tipos de vía, ambos reconocidos por la Ley de Tráfico (entre otros), porque entre otras cosas establece las prioridades que, como en este caso, se aplican.

    En el carril-bici la prioridad es siempre del ciclista. Por supuesto si se demuestra conducción negligente por parte del ciclista tendrá su responsabilidad, pero se tendrá que demostrar esa conducción negligente (o temeraria).

    Ahora bien, en una acera-bici la prioridad es siempre del peatón, aunque invada la vía ciclista de forma imprudente o temeraria, o sea simplemente un mal educado que bloquee el paso porque le sale de ahí.

    Entiendo que ante la variedad de tipos de vías ciclistas y sus diferentes condiciones reguladas exista una cierta confusión, tanto entre peatones, como entre conductores de vehículos a motor y entre los propios ciclistas. Pero no ayuda en nada alimentar esa confusión mezclando denominaciones de vías ciclistas en sucesos como este.

    Tampoco ayuda que luego cada municipio pueda añadir, dentro de los tipos reconocidos en la Ley de tráfico, más variedades, como ocurre por ejemplo en Madrid.

    Finalizo añadiendo otra cuestión, que nos la deberíamos aplicar todos, vayamos a pie, en bici o en un vehículo a motor. La propia Ley de Tráfico nos obliga a todos los usuarios de las vías a «comportarse de forma que no entorpezca indebidamente la circulación, ni cause peligro, perjuicios o molestias innecesarias a las personas o daños a los bienes». Además quienes sean conductores de un vehículo (incluyendo a los ciclistas, tal como en esa misma ley se definen) deben circular «con la diligencia, precaución y atención necesarias para evitar todo daño, propio o ajeno, cuidando de no poner en peligro, tanto a sí mismo como a los demás ocupantes del vehículo y al resto de usuarios de la vía».

    Es decir, que aunque se circule por un carril-bici, donde la prioridad es del ciclista, y haya un peatón que lo invada causando peligro, el ciclista debe circular con diligencia, precaución y atención suficientes para evitar el daño que pueda causar un posible accidente. Vamos, lo mismo que si ese peatón invade imprudentemente la calzada: el conductor del vehículo a motor, aun teniendo prioridad, deberá circular con diligencia, precaución y atención suficientes para evitar el daño que pueda causar por un posible accidente. Exactamente lo mismo.

¿Por qué en España la generalidad de los políticos prefiere morir antes que dimitir? [86]

  1. ¡Qué va! No hay que complicarse tanto. Lo que ocurre en España es que a los políticos implicados en actividades delictivas, o simplemente reprobables no les merece la pena dimitir. ¿Para qué, si no dimitir no va a tener consecuencias negativas sobre lo que les pueda ocurrir?

    En esencia se trata de algo muy sencillo: para que una persona actúe de una determinada manera es preciso que exista un estímulo que le condicione a actuar de esa manera.

    Cuando se trata de actividades delictivas el estímulo debería ser que una vez demostrada la participación en tales actividades, además de la sanción que le pudiera corresponder por ellas se debería sumar una aun mayor (siempre mayor) por no haber dimitido en el momento de conocerse inicialmente su asociación a dichas actividades (y antes del proceso judicial). Esta sanción mayor deberse justificaría en el hecho de que desde su posición políticia podría aprovecharse no sólo para seguir practicando la citada actividad delictiva, sino para entorpecer el proceso judicial.

    Claro, para ello el Poder Legislativo (que es quien debería aprobar una norma como la expuesta) y el Poder Judicial no deberían tener injerencias del Poder Ejecutivo. Algo que en España no se da... Al fin y al cabo el Poder Ejecutivo y el Legislativo están entremezclados, y además son quienes deciden sobre quienes forman el Poder Judicial. Mal asunto.

    Por otra parte cuando se trata de actividades reprobables pero no necesariamente delictivas (mentiras, falsedades y comportamientos poco honrosos), debería ser otro poder, el que emana del pueblo, el que les castigase, por ejemplo, eliminado su apoyo en siguientes actividades políticas (incluyendo, pero no limitándose a las elecciones correspondientes). Esto debería traer como efecto que los propios partidos fueran quienes presionasen a los implicados en actividades reprobables para que, al menos mientras es mancha sea visible, se aparten (reglamento interno). De no hacerlo, recordemos, estarían perjudicando al propio partido.

    Ocurre sin embargo que aunque pillen a un político vendiendo una empresa pública rentable a un amigo empresario por 100 pesetas, a otro en un barco con un narcotraficante, o a otro cediendo instrumental público a empresas privadas desmantelando las instituciones públicas de origen, se les sigue dando apoyo. Que no es que vote menos gente, y al votar menos gente, mientras se votan entre ellos sigan ganando. No. Es que vota aproximadamente la misma cantidad de gente, y siguen contando con apoyos.

    Así pues, en resumen, el político que se ve implicado en un asunto turbio, ya sea un hecho delictivo o una actividad simplemente reprobable, no tiene estímulos para dimitir. Sin embargo sí que los tiene para permanecer en su puesto.

    La pregunta, que yo también me hago, es ¿cómo cambiamos esto?

Los trágicos datos de la investigación en España: somos el país que más ha recortado y hay 90.000 empleos menos [49]

  1. #42 #35 Quisiera añadir a ambos un ejemplo de hace muchos años, de una gran institución europea que se dedica al mundo de la investigación.

    Esta institución realiza tanto investigación en «ciencia base» como investigación aplicada.

    Pues bien, hace muchos años, realizando «ciencia base» se vieron en la necesidad de desarrollar una serie de herramientas que les permitieran precisamente llevar a cabo esa «ciencia base». Dichas herramientas no existían con antelación (de ahí la necesidad de desarrollarlas). Y como resultado de ese esfuerzo decidieron explotar comercialmente las herramientas creadas.

    Esas herramientas no eran el objetivo de su investigación, ni eran el resultado directo de una investigación en «ciencia base». Fueron el resultado de una necesidad, y sirvieron para generar un flujo entrante de dinero que les permitía seguir financiando precisamente esa «ciencia base».

    Esa institución es hoy una de las grandes industrias de su sector (nada que ver con la tecnología, mucho que ver con la salud). Los resultados directos de sus investigaciones no son patentables (afortunadamente, por aquello a lo que se dedican). Pero sí lo son los procesos y las herramientas que desarrollan y mejoran constantemente para seguir realizando su «ciencia base».

    A lo largo de mi corta carrera como investigador lo que sí he podido comprobar es que existe un absoluto desconocimiento por las formas en las que se pueden explotar los resultados, directos e indirectos, de una investigación.

    En mi experiencia (repito que no puedo hablar por la de otros) es cada investigador (o cada grupo o centro) el que tiene que realizar el esfuerzo de informarse de qué y cómo se podría explotar un resultado (directo o indirecto) de su investigación, y en su caso dedicar un tiempo extra (nada corto ni sencillo) a realizar todos los pasos, muchas veces tropezando al carecer de guía hasta que se alcanza el conocimiento suficiente y necesario.

    Existen cada vez más departamentos y servicios…   » ver todo el comentario
  1. #35 Como de costumbre cada uno hablamos de lo que conocemos. Hablar de lo que desconocemos carece de sentido.

    En Europa, que es precisamente donde se ubican los proyectos en los que he trabajado, es precisamente donde me he encontrado ese comportamiento que he descrito. ¿Hay países y entidades de investigación que no funcionan así? ¡Seguro! Las preguntas deberían ser, ¿les va significativamente mejor que en España? En caso afirmativo, ¿cuál es la diferencia para que les vaya mejor? En caso negativo, ¿por qué ponerles de ejemplo?

    No sé cuál será tu experiencia, pero como decía antes sí sé cuál es la mía, y de ella es de la que voy a hablar.

    En España, en mi grupo de investigación, se nos exige al menos dos publicaciones anuales que al menos estén en el segundo cuartil. Dos publicaciones por investigador. Y no cuentan como dos publicaciones por investigador que dos investigadores sean coautores de dos publicaciones. En ese caso deberían hacer al menos otras dos publicaciones más, porque la cantidad es al menos dos publicaciones por investigador.

    En Holanda, por ejemplo, con la gente con la que he trabajado requieren al menos una publicación como resultado de un proyecto de investigación. Por supuesto que si pueden publican más, pero esa es la exigencia. Insisto, al menos con la gente con la que he trabajado (tres universidades y un gran centro de investigación). Y las entidades con las que he trabajado, sin excepción, tienen como objetivo adicional la explotación comercial (no sólo a través de patentes) de los resultados de sus proyectos de investigación. Parte de lo que se saca como beneficios se destina a la financiación de la llamada «ciencia básica».

    En Suecia ocurre parecido. No hay exigencia de publicación anual, pero sí por proyecto. Y sin excepción, todos con quienes he trabajado buscan la forma de explotar comercialmente los resultados de lo que investigan (repito, no sólo a través de patentes, que eran sólo un ejemplo).

    Lo…   » ver todo el comentario
  1. #42 Las patentes en explotación son un ejemplo, no la única forma de explotación comercial de los resultados de una investigación. Y todas las áreas, absolutamente todas tienen alguna forma de explotación comercial (repito, no necesariamente las patentes, que eran sólo un ejemplo).

    Supongo que el mayor problema es el cambio de mentalidad: Lo que se llama «ciencia básica» generalmente requiere más tiempo y no garantiza que sus resultados sean comercialmente explotables, aunque sean de gran relevancia para el área en particular. El truco, que es el que se lleva a cabo en los lugares que conozco que no dependen exclusivamente de subvenciones, es encontrar la forma de relacionar la «ciencia básica» con otras labores de investigación más fácilmente explotables. Dicho de otra forma: crear un flujo económico desde la investigación digamos «rentable» a la investigación no tan «rentable» (pero igualmente necesaria).

    Supongo de nuevo que ese esfuerzo, que no es fácil, se ve perjudicado porque los incentivos para realizarlo no existen. De hecho existen los contrarios. Y evidentemente si se incentiva otro tipo de comportamiento, no se puede esperar otra cosa.

    Pero bueno, supongo que el problema seguirá siendo que no hay suficientes subvenciones, sin importar de dónde sale ese dinero. Supongo que ese clásico «i» de innovación del clásico «I+D+i» no debe ser tan importante. :-P
  1. Lo dije hace algún tiempo por aquí, cuando surgió el tema de los baremos que se siguen para evaluar a los candidatos a catedráticos, y lo vuelvo a repetir: es lo que ocurre cuando se valora usando indicadores que no potencian la transferencia de resultados de la investigación.

    Por ejemplo, en mi caso se valora mucho más un artículo publicado en el primer cuartil que una patente en explotación. ¿Y qué tiene eso que ver con el empleo? ¡Mucho!

    Con un artículo publicado en el primer cuartil no recibo ningún ingreso. Al contrario, muchos medios incluso nos exigen un pago para publicar (o para que la publicación sea accesible abiertamente). Es decir, necesito que haya un fondo que no sólo me financie mi trabajo como investigador, sino que además me cubra los gastos de publicaciones (entre otros).

    Por supuesto eso se logra con proyectos financiados con fondos públicos (vamos, subvenciones), que... ¡casualmente valoran el número de publicaciones de las instituciones académicas participantes y el factor de impacto de las publicaciones (que el de los artículos no importa que sea nulo, la verdad)!

    Esto lleva a que cuando se recortan esos fondos, por los motivos que sean, cuando se acaba un proyecto, no hay forma de seguir financiando a los investigadores que participaban en él.

    Sin embargo una patente en explotación, por el hecho de estar en explotación reporta unos ingresos. Que sí, no van a ser suficientes para financiar a un grupo de investigación, o al menos a un investigador en particular. Al menos no va a ser lo común. Pero sí va a reportar eso, unos ingresos extras que podrían destinarse precisamente a estabilizar los contratos de los investigadores.

    Eso es sólo el primer paso, por supuesto. ¿Cómo creéis que se financian otros grupos de investigación fuera de España? ¿Solo a base de subvenciones? ¡Va a ser que no!

    No he conocido grupo académico de investigación en Europa que no intente comercializar sus resultados de una forma u otra. Por supuesto divulgan y…   » ver todo el comentario

17 provincias no comunicaron a Sanidad ni un solo aborto [244]

  1. #241 Pues nada. Te agradezco igualmente el tiempo dedicado.

    Al fin y al cabo tú ves razonable que una persona elija libremente optar a un puesto de trabajo que lleva aparejada la prestación de un servicio, y luego, una vez obtenido el puesto de trabajo, decida objetar a la prestación de ese servicio alegando motivos de conciencia. Y yo creo que una persona que libremente opta a un puesto de trabajo que luego no desempeña no es un objetor, aunque se agarre a esa definición para protegerse ante el incumplimiento de sus funciones y así no ser despedido.

    En fin, sí, diferentes puntos de vista. :-)
  1. #239 Como veo que no eres capaz de señalar un punto de mi argumentación para tirar de ahí y simplemente recurres a repetir lo ya dicho te voy a dejar sólo con una pregunta: ¿quién diantres es «ginecología de La Paz»?

    ¡Cuidado! He preguntado por «quién», no por «qué».

    Espero que al menos esta pregunta sirva para que te des cuenta de una cosa fundamental: detrás de una entidad que presta un servicio siempre hay una o varias personas. Si permites que esas personas puedan negarse a prestar el servicio permites que esa entidad pueda no prestar ese servicio. Entonces, ¿cómo va esa entidad a garantizarte ese servicio?

    Confundes cosas que para mí son triviales, y lo que pretendía era que me ayudaras a entender porqué las confundes (o porqué soy yo el que las confunde, si es tu parecer).

    Una trivialidad es que un médico que entra a formar parte de un servicio público de salud para prestar unos servicios de la oferta pública de dicho servicio no debería poder negarse a prestar esos servicios para los que ha entrado a formar parte del servicio público.

    No es lo mismo que no se pueda a un dermatólogo a prestar servicios de traumatología (un absurdo, ya que son diferentes especialidades, y por tanto diferentes requisitos), que a ese dermatólogo se le deba exigir que preste los servicios de dermatología ofertados en el servicio público para los que ha sido contratado.

    O que un cirujano se niegue a utilizar una transfusión de sangre en una intervención porque va contra sus creencias (de ahí el eterno ejemplo del médico testigo de Jehová).

    Tu imagina que un día entras de urgencias a un hospital público. Imagina que has sufrido un accidente, que has perdido mucha sangre, y que necesitas urgentemente una transfusión... ¡y el cirujano de guardia de urgencias te dice que no, que el es objetor de conciencia! Claro, el hospital debe garantizarte la asistencia. Pero mientras buscan al cirujano que no es objetor de conciencia tu vas…   » ver todo el comentario
  1. #229 Creo que con tanto argumento circular nos hemos perdido. Voy a ir enumerando cada paso de mi argumentación. Te rogaría que señalases a partir de qué paso discrepas y en qué forma, a ver si podemos llegar a un punto común.

    01 -> Definición de objeción de conciencia. Se produce la objeción de conciencia cuando por motivos de conciencia se objeta al cumplimiento de una obligación.

    02 -> Si no existe obligación, entonces no existe posibilidad de objeción de conciencia. Lo que se haga, en su caso, debería recibir otro nombre.

    03 -> Una persona decide libremente dedicarse a una profesión.

    04 -> Esa profesión puede ejercerse por cuenta propia (ejercicio libre) o ajena, y en este último caso, en el sector público o privado.

    05 -> El sector público oferta un catálogo de servicios.

    06 -> La persona que decide libremente ejercer esa profesión en el sector público lo hace por decisión propia. No está obligada a ejercer en el sector público.

    07 -> La persona que decide libremente ejercer esa profesión en el sector público por tanto acepta el catálogo de servicios de dicho sector.

    08 -> Si la persona que opta a ejercer tal profesión en el sector público rechaza la prestación de alguno de sus servicios por cualquier motivo (incluyendo razones de conciencia), ¿por qué elige dedicarse al sector público? Recordemos que no está obligada, y que puede ejercer en el sector privado, por cuenta propia o ajena.

    09 -> La persona que opta a ejercer tal profesión en el sector público y que rechaza la prestación de alguno de sus servicios por cualquier motivo (incluyendo razones de conciencia) no puede ser la mejor cualificada para ejercer en el área asociada a ese servicio, puesto que se niega a prestarlo.

    10 -> Si esa persona es la mejor cualificada en todos los demás servicios del área pero se niega a prestar ese en particular, ¿cómo puede ser el mejor candidato, si incumple la…   » ver todo el comentario
  1. #211 De nuevo comparas lo que no se puede comparar. Ese es el gran problema.

    Mira, tu en tu trabajo tienes dos grandes diferencias con respecto al servicio público de salud (además de otras):

    1.- Tu actividad, aunque sea necesaria para algunas personas (por algo prestas un servicio comercial), no es considerada de servicio público, ni se oferta como tal garantizando su prestación.

    2.- En tu actividad dispones de un equipo de personas que no se niegan a realizar sus funciones, sino que, por lo que describes, unos están mejor capacitados que otros para diferentes tareas, y los organizas en función a esas capacidades para sacar lo mejor de cada uno.

    3.- La característica de vértigos de tu trabajador no se debe a su objeción de conciencia (no es una decisión), sino a una condición física.

    Para que pudieras compararlo con el servicio público de salud tendrían que darse las siguientes condiciones:

    1.- Tu actividad debería estar garantizada al 100% para cualquier persona que la necesitase, atendiendo siempre a criterios profesionales.

    2.- Todos tus trabajadores, todos sin excepción, deberían poder objetar a realizar cualquier actividad de las garantizadas alegando objeción de conciencia (y no por condiciones físicas).

    Ahora imagina que llegas mañana a tu trabajo y te encuentras con que de repente tu actividad a pasado a ser considerada de interés público, y que por tanto cualquiera que la solicite debe tener la garantía de que se le preste (no es un acuerdo comercial, es una necesidad de servicio público).

    Supón que en esa situación tú, que tienes conocimiento de un trabajador con vértigo con el que puedes seguir trabajando porque se complementa con otros trabajadores y hace bien sus otras funciones, te encuentras con que de repente todos se te hacen objetores de conciencia: sus creencias políticas (tan válidas como las religiosas) les impiden prestar servicios declarados de servicio público.

    ¿Qué haces? ¿Les organizas en equipo para que... hagan nada ya que se niegan? ¿O les despides y te buscas a otros?

    Otra vuelta, esta vez al revés.

    Supón que tienes un médico que es el mejor en su campo pero no soporta la sangre (oye, que los he conocido, y más de los que te imaginas). Su problema no es de objeción de conciencia, sino físico o psicológico. Y salvo que sea cirujano (que ya sería el colmo), le puedo poner por ejemplo a pasar consulta, evitando que sea la referencia de su especialidad para urgencias salvo necesidad extrema (que seguro que no le importa, que ya lo he vivido).

    Por eso tu ejemplo no es comparable:

    - Comparas limitaciones físicas o psicológicas con motivos de conciencia.
    - Comparas actividades particulares solapables que no son de servicio público con actividades de servicio público no solapables.
  1. #194 Si es que cuando no se lee...

    Vamos a ver, sobre la objeción, la insumisión y la deserción. En aquella época, desde el mismo momento en el que eras llamado a filas pasabas a jurisprudencia militar, no civil. Por eso era importante hacer la declaración civil de insumisión. Todo lo demás era deserción.

    Sé que políticamente no se quiere usar ese término, porque suena peor. Pero lo que ponía en los papeles, que es a fin de cuentas lo que vale, era «desertor», no insumiso.

    ¡Ah! Y debo ser de los afortunados a los que la carta de reconocimiento como objetor de conciencia le llegó antes del Ministerio de Defensa (declarando mi exención de cumplimiento del servicio militar) que del propio Ministerio de justicia, y además antes de mi notificación a filas. Supongo que es lo que pasa cuando uno está informado y hace las cosas a su debido tiempo. Y digo esto último porque cuando me presenté para tallarme y entregué copia de la carta del Ministerio de Defensa allí mismo cerraron la vía militar. Y varios de los mozos allí presentes que querían ser objetores me preguntaron porque nadie les había informado, y muchos se encontraban en situación que decían de no presentarse (para ser insumisos) acojonándose en cuanto los responsables militares presentes les aclaraban que una vez citados, si no se presentaban, no era insumisión sino deserción, y que serían juzgados como tales por lo militar en lugar de por lo civil.

    Sobre la objeción en sanidad... ¿a qué objeta alguien que tiene liberdad de ejercicio?

    A ver si nos va quedando claro: La objeción es una herramienta ante obligación para la que habitualmente no existen opciones. Cuando existen opciones y existe la libertad para poder elegir entre las opciones, ¿qué sentido tiene objetar?

    Podría entender el ejemplo de un profesional de la salud que ya estuviera ocupando un puesto cuando se incorporase un servicio a la oferta. Pero aun así te diría que en cualquier otro sector, cuando un trabajador…   » ver todo el comentario
  1. #120 Nada, que no lees...

    Te las das de viejuno para hablar de la objeción sin darte cuenta de que a quien respondes ya te ha dicho que fue objetor de conciencia al servicio militar obligatorio. Y quédate con esa palabra, la de «obligatorio», porque esa es la clave de este asunto.

    Ya que quieres contar batallitas, yo fui uno de los primeros objetores de mi comunidad, cuando todo el mundo te decía burradas del tipo de que si objetabas no podrías trabajar para la administración (y lo hago), no te dejarían sacarte el carné de conducir (que sin problema), y otra sarta de sandeces.

    Conmigo, en el Ministerio de Justicia, que era donde se presentaban las solicitudes para ser reconocido como objetor de conciencia, también había quienes presentaban sus declaraciones como insumisos. Sí, porque eso no lo contaban en los medios (y muchos chavales sufrieron las consecuencias): si no te declarabas insumiso, una vez te llamaran a filas si no te presentabas se te declararía desertor y se te aplicaría la justicia militar en lugar de la civil.

    Tuve precisamente amigos insumisos, muchos con el miedo permanente de cárcel (no se encausaba a todos los insumisos por la cantidad que había —vi los listados en el Ministerio—, pero te podía tocar «la lotería»). Y también los tuve desertores. Un familiar cercano sin ir más lejos se exilió voluntariamente a otro país de la Unión Europea por deserción del servicio militar.

    Y ya que dices que eras objetor, a ver si lo entiendes mejor...

    Cuando existía el servicio militar obligatorio, todos los varones, al alcanzar la mayoría de edad (en realidad un año antes), eran llamados a filas.

    Antes de la objeción de conciencia (y de la insumisión, que no confundir con la deserción) no había alternativa. Era mili o deserción. La insumisión era un acto de rebeldía que para que fuera tenida en cuenta debía iniciarse antes de ser llamado a filas. De otra forma el acto de no presentarse a la llamada, como ya he mencionado…   » ver todo el comentario
  1. #58 Tu comparación es errónea.

    No es lo mismo objetar por algo a lo que se te obliga sin opción (como objetar al servicio militar cuando era obligatorio, que por cierto, no es lo mismo que ser insumiso, y te lo dice un objetor), que objetar a algo en lo que sí existe opción.

    Cuando el servicio militar era obligatorio en España no había alternativa: o servicio militar o inicialmente insumisión (y cuidado, que si no se hacía la declaración de insumiso se pasaba a ser desertor, que es otra cosa). Cuando se reconoció el derecho a la objeción de conciencia (al que muchos nos acogimos) lo que se hizo fue dar esa opción de decir: yo no quiero tomar parte de esta obligación de la que no se me ofrece alternativa. Y de hecho la objeción servía precisamente para realizar la alternativa: la prestación social sustituria.

    Con la objeción de la práctica médica lo que se está haciendo es algo diferente: se está permitiendo que médicos, por motivos de conciencia, denieguen la prestación de un servicio público, cuando esos mismos médicos tienen alternativas para el desempeño de su trabajo.

    El ejemplo del testigo de Jehová que ha puesto el otro comentario va precisamente en ese camino: un médico testigo de Jehová (que los hay, y muchos) no intenta entrar a formar parte de un servicio público de saludo. No lo hace porque no está de acuerdo, por ciencia, con muchos de los servicios que se ofrecen y se garantizan en la cartera de servicios públicos de salud. Y si por algún casual algún médico testigo de Jehová decidiera trabajar en el servicio público y se acogiera a la objeción de conciencia para negarse a prestar determinados servicios posiblemente se le amonestaría. Y desde luego no gozaría del apoyo social que algunos sectores están dando a los médicos que se niegan a practicar abortos en la salud pública en los términos legales que se reconocen para dicho servicio.

    Esos médicos, los que objetan a la práctica del aborto, podrían perfectamente seguir ejerciendo la medicina en centros privados. Centros donde los servicios prestados no tendrían que incluir dicha práctica, por ser contraria a su conciencia. Centros como los centros médicos de los testigos de Jehová.

    Abrir la opción a la objeción de conciencia en la práctica médica en el servicio público de salud cuando existe alternativa legal para la práctica médica de acuerdo a su conciencia en el sector privado es abrir la puerta a la discriminación.

Trabajadores de la basura juntaron los libros que la gente tiraba e hicieron una biblioteca comunitaria en una fábrica [63]

  1. #6 Hace casi un siglo (en 1919) se construyeron en Madrid diversas instalaciones para el fomento de la lectura. Eran pequeñas bibliotecas de libre consulta, restauradas en 1944, y que aun siguen manteniendo su objetivo original. Las dos principales las puedes encontrar en El Retiro.

España, el país con la red de AVE más infrautilizada del mundo [367]

  1. Quizás habría que preguntarse si las rutas de AVE realizadas en España son todas rentables/necesarias, o son como el aeropuerto de Castellón.

    Por ejemplo, aquello de desviar el AVE para que tuviera un apeadero en terrenos de la familia política de Esperanza Aguirre, ¿era rentable y necesario para España, o sólo para los bolsillos de la familia política de Esperanza Aguirre?

    Pero bueno, que tenemos el mejor AVE del mundo, ¿eh? Y que a nadie se le ocurra decir lo contrario. Si lo hace seguro que es un anti-España, falto de sentido patrio y que no siente los colores de la bandera.

El caos de la línea C-3 de Renfe: “Es un servicio tercermundista a precio de lujo” [114]

  1. #111 Vaya de entrada que acepto de buen grado cualquier «masterclass» que decidas impartir sobre el tema.

    Volviendo al asunto, ¿qué es lo falso de mi ejemplo? Yo no he dicho que tras una incidencia «se puedan retomar los horarios automáticamente». He dicho algo mucho más sencillo: si se produce una incidencia a la hora ti y se resuelve a la hora tri, ¿por qué habría que ajustar el horario/frecuencia del tren que tiene horario de salida después de tri?

    Por supuesto, hay muchas más variables a tener en cuenta. Y en cualquier caso, se tome la decisión que se tome, siempre implicará medidas de regulación.

    La cuestión, que era mucho más sencilla y simplificada, es que ante una incidencia resuelta (por completo, no parcialmente), no existe una justificación razonable para defender que los trenes en circulación deban retomar la normalidad progresivamente. ¡Claro que eso implica medidas de regulación, que deben tener en cuenta, entre otros, los factores relacionados con los conductores y con el resto del servicio! Eso, por supuesto, dependerá de cada situación, de cada servicio, de cada tipo de incidencia.

    Para mí lo importante es empezar por enfocar el problema desde lo más simple a lo más complejo, y no al revés.

    Dicho eso te cuento precisamente una anécdota de esta misma mañana, en la C2 en Madrid. Hoy al llegar a la estación he visto como se marchaba un tren que debía ir con retraso, pues según horarios en la web de Cercanías Madrid los trenes en esa franja y sentido tendrían que pasar o bien tres minutos antes, o bien cinco minutos después. Ha debido ser el anterior, porque justo a los cinco minutos ha llegado otro tren, con el destino que según el horario de la web debería tener (aclaro esto porque supongo que sabes que no todos los trenes tienen el mismo destino).

    El caso es que llego a mi destino incluso un minuto antes de lo previsto en el horario de la web porque el tren va con cierta prisa. Y…   » ver todo el comentario
  1. #109 Nadie ha negado que el mundo de la regulación de tráfico (en sus múltiples variantes) sea complejo. Una cosa es que sea complejo, y otra que no pueda afrontarse.

    Con respecto al ejemplo expuesto con anterioridad me gustaría que en lugar de señalar sólo los problemas de gestión para una regulación por horarios, hicieras lo propio para la misma situación y los mismos problemas para una regulación por frecuencias y comparases las opciones y los resultados.

    Por ejemplo, mencionas el asunto del tiempo de conducción del maquinista, o de su relevo (a su hora dices, pero también en su punto de relevo). ¿Cómo afecta la regulación por frecuencia a estos indicadores en una situación como la expuesta? ¿Cómo de diferente es el resultado con respecto a una regulación por horarios?

    Te digo esto porque para cualquier sistema que escojas lo relevante es la comparación con otro sistema conocido. Esta comparación es lo que permite determinar si es mejor o peor que ese otro sistema. Y casualmente en el caso del ejemplo los factores que señalas aparecen tanto en la regulación por horarios como en la regulación por frecuencias.

    Y por cierto, otra cosa. Las medidas de regulación pueden ser muy serias (y más serias deberían ser en más casos de los que el usuario común conoce). Que sean serias no es lo relevante. Lo relevante es si no existen otras alternativas con mejores condiciones y resultados similares (o incluso mejores); o si es la única alternativa que ofrece los resultados deseados, siendo una alternativa realizable (y sostenible).

CERT: "la única manera de solucionar por completo Meltdown y Spectre es cambiando la CPU" [171]

  1. #108 F0 0F C7 C8

El caos de la línea C-3 de Renfe: “Es un servicio tercermundista a precio de lujo” [114]

  1. #101 Si tan cierto es que la regulación por frecuencias es mejor que por horarios cuando la frecuencia es alta, ¿cómo es que otros sistemas ferroviarios del mundo utilizan regulación por horarios en lugar de por frecuencias? Conozco otros sistemas ferroviarios que funcionando con regulación por horarios mantienen frecuencias de tres minutos o menos entre trenes (incluso con líneas con trenes separados un minuto en hora punta).

    Tú mismo lo dices: un sistema ferroviario bien planificado que no debería tener problemas de tráfico (pues es condición necesaria para poder referirse a él como bien planificado) debería poder funcionar a horario garantizando altas frecuencias (ya he mencionado que conozco sistemas funcionando a horario que garantizan frecuencias muy altas).

    Si el tren de delante condiciona al de detrás (que es lo que pasa precisamente con la regulación por frecuencias del SIRAT), es porque no está bien planificado el servicio (y las incidencias habituales no son justificaciones válidas, ya que por ser habituales deben ser tenidas en cuenta en la planificación del servicio).

    Sin ir más lejos hace años la C2/C7 de Cercanías Madrid, funcionando a horarios, tenía trenes en hora punta que pasaban cada tres minutos... ¡y eran puntuales!

    En otras palabras, el problema debe ser otro.

    Un ejemplo interesante es cuando se produce una interrupción de servicio por causa externa. Al retomarse la normalidad del servicio en un sistema regulado por frecuencias los trenes que retoman la circulación deben ajustarse a la frecuencia que se establezca (ya sea más alta por dar salida a más trenes, o la estipulada para la franja horaria por cumplir, o cualquier otra). En un sistema regulado por horarios, en el mismo momento en el que los trenes retoman la circulación, el tránsito desde las estaciones de partida ya está normalizado (pues va a horario), y no debe sorprender ni dejar tirado a ningún viajero por necesitar que se ajusten las frecuencias.
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