El nuevo año ha comenzado con la esperada caída de la curva de la gripe. La epidemia, que en esta temporada se ha adelantado un mes a las anteriores, ha descendido a los 190,9 casos por cada 100.000 habitantes frente a los 248,6 casos de la semana anterior. Pero la disminución de los contagios no se nota por el momento en los hospitales: pese a que los virus frenen su prevalencia, los ingresos por infecciones respiratorias han aumentado ligeramente, a los 25,7 casos por cada 100.000 habitantes.