Gabriel Rufián concentra más apoyos que ningún otro dirigente. Antes de que Yolanda Díaz anunciara que no repetiría como candidata, ya era el favorito del conjunto de votantes a la izquierda del PSOE, con un 46,4%, frente al 17,2% que prefería a la vicepresidenta. Tras su retirada, su apoyo crece hasta el 52%. La segunda opción, Irene Montero, queda muy lejos, con un 9,8%.