En la estación de Hatsushima, una estructura de madera de 1948 fue sustituida por un nuevo edificio construido mediante esta tecnología. El proceso fue radicalmente distinto: los elementos principales se fabricaron fuera del lugar, en condiciones controladas, y después se ensamblaron en apenas una noche. El uso del robot ABB IRB 6700, combinado con tecnología de extrusión avanzada, introduce un nivel de precisión que cambia las reglas del juego. Y eso abre mercados nuevos: desde viviendas hasta hoteles o edificios con alto valor arquitectónico