Ahora que pronto lo conquistaré, el futuro será mío, también esta tierra. El reino está acorralado y solo quedan que aquellos que fueron valientes, alguna vez, se rindan por fin. Los cronistas están contando las hazañas que he realizado y todas aquellas que realizaré. Escribirán, entonces, sobre el rey más corrupto de todos los siglos hasta que yo llegue y todo cambie. Expulsaré a todo infiel, conquistaré todo territorio enemigo para llevar la paz y se hablará de mí como jamás se habló de nadie. Solo queda la traición de aquellos que rodean al rey y que este quede aislado. Solo. Con la única posibilidad de una derrota dolorosa.
- Majestad, dijo uno de mis fieles, le traigo malas noticias. Todos siguen fieles al rey. Todos.
- No importa, contesté. Si pronto no soy rey, será porque no quiero.