Cada usuario que ve una SmartTV es una oportunidad para venderle algo - mediante anuncios - o de capturar más datos para poder vender a esa persona a los anunciantes, que es de lo que va este caso, justamente. Y de eso mismo van las demandas que han puesto en Texas a los fabricantes de SmartTV Sony, Samsung, LG, y las compañías chinas Hisense y TL, por hacer capturas periódicas de lo que estás viendo en la pantalla, analizarlo, hacer un fingerprinting y enviarlo a sus servidores.