Silverberg empezó a ver sus escritos publicados en las revistas en los años 50. Sus primeras historias seguían las pautas dominantes del género en su vertiente pulp. A partir los 60, de mano de la Nueva Ola, se convirtió en uno de los autores centrales de este movimiento en particular, y de la ciencia ficción en general. Silverberg experimentó con el lenguaje, dotándolo de elegancia estilística, y abordó aspectos más cultos e introspectivos