El proyecto, conocido internamente como Chorus, apunta a un dron militar concebido para misiones de ataque a larga distancia, observación y reconocimiento, con una lógica de uso intensivo y costes contenidos. La base técnica del dron procede de Turgis Gaillard, pero es la DGA quien toma el control del programa al identificar una carencia operativa y encargar a Renault que aporte capacidad de industrialización. Hace unos días, Emmanuel Macron lo resumió así:“Seamos claros, vamos tarde”.