Durante la última década el parque de viviendas creció hasta 959.554 nuevos pisos, mientras que el número de hogares no lo hizo en la misma proporción. A esto se suma un volumen extraordinario de pisos vacíos: 3,8 millones en todo el Estado, el 14,4% del total, muy por encima del 5% considerado razonable. “El mercado inmobiliario español no funciona con lógicas de oferta y demanda clásicas, sino bajo dinámicas especulativas”. La vivienda protegida cayó del 20% al mínimo del 7,39%, muy por debajo del estándar europeo en vivienda social (15-20%).