Médicos autónomos que trabajan para compañías aseguradoras sanitarias llevan años denunciando ante la Administración que estas empresas les explotan, que les pagan miserias por sus procedimientos, que no abonan el material usado en las pruebas, que cada vez reciben sus honorarios con más retrasos... y que todo esto afecta a la calidad de la asistencia al paciente. Pero la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), órgano del Ministerio de Economía encargado de supervisar el mercado asegurador, no responde a estas denuncias.