Construida con bloques ciclópeos de basalto hace más de tres mil años, esta estructura se alza a 2.670 metros de altura en la ladera sur del monte Patara Abuli, en la cordillera del Cáucaso Menor. Su historia es un rompecabezas sin excavar, una crónica de poder, defensa y misterio escrita en piedra... Las murallas, construidas con la técnica ciclópea de piedra seca (sin mortero), utilizan bloques de basalto volcánico local de hasta 3-5 metros de alto.