En el año 76 a.C., casi un cuarto de siglo antes de ser vencido por Julio César y perder la vida, Pompeyo sufrió una dura derrota en Hispania durante la Guerra Sertoriana. Sus legiones fueron aplastadas por las de Quinto Sertorio, un militar y político sobrino de Cayo Mario que se había alzado contra la Roma de Sila y que logró aglutinar a numerosos hispanos -tanto de origen romano como indígenas- en un ejército que se impuso al pompeyano en la batalla de Laurón, en la actual provincia de Valencia, en lo que fue una magistral lección táctica.