Hiparquía, hermana y esposa de filósofos, sembró el escándalo en la Antigua Grecia por la provocadora e impúdica conducta de la que hacía gala siguiendo la doctrina de la irreverente escuela cínica. Se casó con su maestro Crates, vestía harapos como él, vivían en soportales y practicaban sexo públicamente. Su memoria se la recordaba en Atenas mediante una fiesta que celebraba la incorporación de la mujer a la filosofía.