«Juro por Apolo médico, por Asclepio, Higía y Panacea, por todos los dioses y todas las diosas, tomándolos como testigos, cumplir fielmente, según mi leal saber y entender, este juramento y compromiso…» Así comienza el juramento hipocrático, la obligación ética a la que los médicos se comprometen al empezar su actividad profesional y cuyo origen se remonta a la Antigüedad. Aunque lleva el nombre del famoso Hipócrates de Cos, considerado el padre de la medicina, es poco probable que él fuera el autor.