Entre los años 1614 y 1618 el militar Joan de Roca Maldonato, que estaba al mando de la fortaleza más importante que los españoles poseían en Siracusa, llevó a cabo una serie de obras de refuerzo en sus defensas que culminó rebautizando el lugar, pasando de llamarse Castello Maniaci a Castillo de Santiago de Maniace; en su fachada aún conserva el escudo y la inscripción en castellano. Así, se aunaban la referencia al patrón de España con la de uno de los personajes históricos fundamentales en la historia de Sicilia.