El objetivo era provocar lluvias, especialmente alargando o intensificando la temporada de monzones, para inutilizar o entorpecer las líneas de suministro del enemigo. Vietcong disponía de una enorme masa humana, capaz de subsistir con un simple cuenco de arroz diario y transportar hasta 250 kilogramos de material por sendas impracticables para los vehículos, ayudados únicamente por bicicletas. Aunque los norteamericanos dominaban el espacio aéreo y contaban con una gran potencia de fuego, no podían detener el avance de un ejército oculto bajo