Dos de los peritos independientes designados en el caso Adamuz confesaron a la juez que habían trabajado previamente para alguna de las empresas que participaron en la reforma del tramo que se investiga. No ha sido fácil encontrar peritos que pudieran hacerse cargo de la investigación. De ahí que la juez decidiera aceptar a estas tres personas, pese a que no cumplían con los requisitos establecidos inicialmente, entre los que figura, precisamente, no estar vinculados a alguna de las empresas implicadas.