En el decreto de archivo, se deja muy claro que no se han hallado «evidencias directas de manipulación intencionada y que la caída de los servidores ha sido fruto de la saturación de los mismos, al no ser capaces de dar acceso a la cantidad de solicitudes de visionados de las imágenes correspondiente al módulo de servicio a los ciudadanos«. Además se deja patente que los datos clínicos que obran en la historia médica de las denunciantes «son íntegros, auténticos y coincidentes», y «no existe constancia técnica ni documental de que se haya produ