El Consejo Económico y Social avanzó que la capital andaluza está poniendo en peligro el futuro de su juventud. Pese a que la ciudad haya conseguido batir la ansiada barrera de los 700.000 habitantes, a la ciudad cada vez le cuesta más enganchar a los jóvenes por la precariedad laboral y el encarecimiento de la vivienda. Los sevillanos y residentes miran cada vez más hacia otras zonas, que han ido captando durante años parejas jóvenes que buscan su primer hogar lejos de los prohibitivos precios que ahogan a la ciudad.