El poder de ciertas fotografías para convertirse en símbolos, aunque sean falsas y estén recreadas. A partir de la mítica imagen de Robert Capa, se compara su carga con una foto reciente de políticos compungidos ante un tren descarrilado, que se ve como la imagen perfecta del desgaste y la decadencia del Régimen del 78. Una escena tan grotesca como reveladora, convertida sin querer en su mejor epitafio.