15 meneos
125 clics
Las jergas juveniles ya no son cosa de cada barrio o ciudad: cómo Internet está haciendo que chavales de Cuenca a Buenos Aires hablen igual
La cuestión, seamos sinceros, es que —tal vez para disgusto de Pérez-Reverte y algún que otro académico más de la RAE— en nuestro uso diario del español escrito juega un peso mayor ese rostro desorejado que muchas de las sobresdrújulas que alimentan la bella y antigua lengua de Cervantes. Poco importa tu edad, dónde vivas, a qué te dediques, si solo tienes el título de la ESO o has llegado a catedrático.
|
Click para ver los comentarios