No es rechazo a la tecnología, es desconfianza hacia el relato que la acompaña. Si nos centramos en el ámbito profesional, he observado que las promesas iniciales para los empleados son tan grandes como las trampas con las que se las disfraza. A cada mejora le suelen seguir unos intereses ocultos: más disponibilidad, más tareas, más velocidad de adaptación.
|
etiquetas: ia , teletrabajo , opinion , sociedad , tecnologia
Todas las mejoras, avances, comodidades y ganancias, para ellos, las corporaciones, las empresas.
No tienen miedo porque no hay alternativa a su puto capitalismo rampante.
Mi desprecio máximo por joder el planeta y a todos los curritos que vivimos en él.