Hace 1 mes | Por Gɾahml a eldiario.es
Publicado hace 1 mes por Gɾahml a eldiario.es

Vivancos era un joven que aspiraba a convertirse en un gran bailarín y casi lo consiguió. Eran los años 60 y este barcelonés, entonces un veinteañero alto, muy guapo, con los ojos de un castaño verdoso y un hoyuelo en la barbilla, logró actuar por toda Europa. Lo que más le gustaba era el flamenco a la guitarra. Como pareja -y no solo en el escenario- de una bailarina consagrada, Pastora Martos, actuó en distintos países.