Hay historias que respiran mejor en corto y otras que necesitan tiempo, aire, desvíos. Algunas no arrancan hasta el tercer párrafo. Otras encuentran el hilo cuando ya parecían haber terminado. Y en un ecosistema obsesionado con la síntesis, el texto masticado y la rapidez, eso se ha convertido en una forma de resistencia. En un gesto político.
|
etiquetas: cultura , medios , coolt