Hace 2 meses | Por spacemenko a ludd.es
Publicado hace 2 meses por spacemenko a ludd.es

A James Cameron se le conoce por ser un tipo difícil en los rodajes. No tanto por su temperamento, que también, sino por su intransigencia a modificar alguna escena por imposible que parezca. “Todo o nada”, suele ser repetir el cineasta, y en Terminator II llevó esa obstinación hasta el límite. Esta fue la historia de una escena que detuvo el aliento de todo el set durante varios segundos. Dos veces.

Comentarios

Un_señor_de_Cuenca

Qué bestialidad. El tal Tamburro es un maestro.

D

Pues, lo clavó