Hace 1 mes | Por misha a nuevatribuna.es
Publicado hace 1 mes por misha a nuevatribuna.es

Frente a la ética de la satisfacción, elemento principal de la cultura del narcisismo, y una de las señas de identidad de la llamada por Zygmunt Bauman «generación líquida», el autor del artículo, José María Agüera Lorente, propone la ética de la renuncia que, por contra, se fundamenta en la conciencia del límite.

Comentarios

c

A ver si de una santa vez se entiende que la única renuncia posible es la renuncia social al capitalismo.Los de"mi parcelita", aparte de voluntarismo vacío añade más confusión con el"no mires arriba".

misha
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#4 Exacto. A estas alturas está claro que el engranaje del capitalismo salvaje nos lleva a un coladero social, económico y humano. Pero, ¿podemos mantenernos al margen?

Sueñolúcido

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misha
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#3 Luego lo leo con calma, gracias.

misha
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#3 Leído. Muy interesante. Weil como antisistema, ¡me encanta! Tengo pendiente leerla. Y sí, la crítica en la línea de la ética de la satisfacción, en la que el protagonismo siempre es el yo, o esa “esclavitud narcisista” que nombra Serra y de la vivimos atrapados. Hay una obsesión egocéntrica por el individuo, como si fuéramos lo más importante.

Desparramarse, volcarse, desintegrarse, volverse invisible, destruirse. Desaparecer. Genial!

Sueñolúcido

#8 Muy recomendable el libro Egocentricidad y mística.

misha
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#9 Apuntadísimo. Muchas gracias. 📝 ¿Y de la filósofa Weil?

Sueñolúcido

#10 ¡Todo!

misha
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Esta "ética de la renuncia" me resulta necesaria en una sociedad como la nuestra, cuyas expectativas y deseos no tienen parangón. Quizá el bienestar emocional no sea solo la relación entre éxito y expectativas, lo que esperamos lograr, sino más bien ser consciente de los límites.

A lo mejor tenemos que desear menos, pues como dice el artículo "las expectativas han sufrido un proceso inflacionario debido a las exigencias del crecimiento económico, el cual necesita de un consumo sin límite, y del imponente poderío tecnológico, que amplía incesantemente el campo de los deseos que están a nuestro alcance".

¿Qué pensáis?

misha
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#2 La desconexión social y vital es una de sus consecuencia, sí.