Hasta la llegada del DSM-5 el Síndrome de Asperger tenía una clasificación diagnóstica propia. La cual desapareció incluso en la CIE-11. También desapareció el Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD) y sus variantes. Pero apareció otra nueva clasificación, el Trastorno de la Comunicación Social. Hubo un importante cambio diagnóstico.
Así pues, asperger y autismo se fusionaron en el trastorno del espectro del autismo. Aunque tras este baile diagnóstico surgieron muchas dudas y cuestiones relacionadas al ¿Y ahora qué?