Durante los últimos dos años los ingenieros japoneses y europeos que trabajan en el reactor JT-60SA han instalado en esta máquina varios sistemas extraordinariamente sofisticados que tendrán un rol protagonista durante la próxima campaña de experimentos. Uno de estos está constituido por dos bobinas en forma de anillo de 8 m de diámetro que han sido expresamente diseñadas para controlar el confinamiento del plasma que se está desplazando a muchísima velocidad en el interior de la cámara de vacío.