Los años 60 y 70 no intentaban crear niños emocionalmente resilientes. En aquel entonces, los padres no leían libros de psicología infantil ni asistían a seminarios para padres. Simplemente estaban tratando de salir adelante, a menudo trabajando en múltiples empleos y lidiando con sus propias luchas. Los niños tuvieron que resolver las cosas por sí solos. Cuando era joven, si me aburría, nadie me entretenía. No había iPad ni actividades programadas todas las tardes. Tuve que crear mi propia diversión. A veces eso significaba construir un fuerte