Olvídate por un momento de todo lo que sabes sobre aerodinámica. Si te digo «avión», tú imaginas un tubo con dos alas, ¿verdad? Es lo lógico. Las alas generan sustentación, el motor empuje, y la cola estabilidad. Sin alas, un avión no es un avión. Es un ladrillo. Una piedra. Un piano de cola cayendo desde un quinto piso. Bueno, pues hubo una época en la que la NASA miró ese «ladrillo» y dijo: «Sujétame el café, que voy a hacer que aterrice en una pista».