Los números complejos no fueron inventados: fueron descubiertos. Y no fueron descubiertos por diversión, sino por una necesidad desesperada, en medio de una de las disputas más feroces y personales de la historia de la ciencia.
Esta es la historia de cómo la batalla por resolver la ecuación cúbica (una ecuación del tipo ax^3+bx^2+cx+d=0
forzó a los matemáticos a aceptar un mundo que no podían ver.