Antes de condenar los hechos, muchas voces se sienten obligadas a introducir una advertencia previa. Maduro no gusta. Maduro es un dictador. El régimen venezolano es autoritario. Solo después de esa aclaración se formula, con cuidado, una crítica a la injerencia externa. Ese gesto no cumple una función informativa. Cumple una función disciplinaria. Marca quién puede hablar y desde dónde.
|
etiquetas: opinión , venezuela , dictadura
Una vez estas premisas están asentadas, es cuando se puede empezar a discutir si EEUU puede entrar a otro país a detener a un civil que es un presunto narcoterrorista que ha atentado contra los intereses de los EEUU
Trump hace 5 años justos alentó un asalto a su propio estado y ahora está invadiendo y secuestrando por el mundo. Si no son razones suficientes para quitar a ese criminal del poder de la mayor potencia militar mundial en poco tiempo tendremos más sustos o incluso muerte
Mientras esto no sea discutible,lo otro tampoco.