Caminar por un barrio ya no es lo que era. Si uno mira con ojos atentos la geografía urbana moderna, no sólo ve calles, edificios y cafés bonitos, sino una disolución de espacios de sociabilidad que antes actuaban como tejidos conectivos de clases populares. Y donde estos tejidos se deshilachan, emergen grietas por donde se cuelan discursos regresivos —como los que alimentan las tendencias de extrema derecha.
|
etiquetas: bares , extrema derecha , gentrificación , ciudades , individualismo