Estonia se encuentra en una encrucijada demográfica crucial para la la supervivencia de su pueblo, su cultura y su lengua. La ya pequeña generación nacida en la década de 2000 pronto comenzará a alcanzar la edad fértil, lo que reducirá drásticamente el número de madres potenciales, posiblemente a la mitad. Raul Eamets, economista jefe de Bigbank, advirtió que esto afectaría al futuro económico del país, así como a su supervivencia cultural y su seguridad: “si no hay suficientes jóvenes para servir en el ejército, ¿para quién estamos construyendo y comprando armas?”.