El enorme Hummer se convirtió en un icono gracias a tres cosas: La Guerra del Golfo, el cine y el “cachas” Arnold Scharzenegger, que pidió una versión civil porque le parecía “muy práctico” … vivir para ver. Este mastodonte terminó fracasando. Pero unos gallegos de Santiago de Compostela decidieron hacer algo parecido, pero bien hecho… y triunfaron. Te contamos los detalles. Valen la pena.