El tema recurrente ha dado un giro, con lo a gusto que estábamos. Todo era perfecto, ideal: los hunos en su cúpula de cristal, agraviados y recelosos porque, sí, les han atacado y acosado como a pocos en este país, pero también frunciendo la nariz ante la falta de pureza ideológica de los demás, que nuuunca están a su altura, oye.
Mientras, los hotros seguían culpando a los primeros de todo lo posible porque, aunque ya llevan unos años en el gobierno, por lo visto no son responsables de tener a la izquierda mas desilusionada y menos movilizada en más de una década. Ni de que la derecha (lo de ultra ya ni lo pongo, que total, para la diferencia que hay...) siga ganando terreno.
Y es que la única solución, hasta ahora, era que los disidentes salieran con los brazos en alto, entregaran los votos y se disolviesen, o que los otros disidentes acabaran hundiéndose, aunque arrastren a lo que queda de la izquierda, a ver si con suerte los nuestros pueden sobrevivir a eso.
Por supuesto, los motivos de las personas que siguen votando a unos u otros no le importan lo más mínimo a nadie, aquí lo único que cuenta es que nosotros (da igual quién diga esto) no queremos saber nada de ellos. Y si alguien les vota será porque es gilipollas.
En éstas llega Gabriel Rufián, que tiene luces y tirón mediático, y suelta que lo mismo habría que hacer algo y que aquí todos (¡todos!) hacen falta. Lo malo es que los hunos siguen a su bola diciendo que esto no va con ellos, y los hotros dicen que vale pero también siguen con la historia de costumbre, ya saben ustedes: que si los de siempre jodiendo la marrana, que si la culpa de todo es suya, que si cainitas, rompeizquierdas y demás. Y mira, se entiende.
Y ahora, de repente, los podemitas llegan (encima Irene Montero, no te digo ná) y sueltan que vale, que están dispuestos a parlamentar y a lo mejor hasta hay trato. Y los comentarios ya son de mear y no echar gota: los que les culpaban de todo por romper la izquierda y negarse a la unidad ahora dicen que con esa gentuza no hay acuerdo que valga y que se vayan a la mierda...
En fin, lo normal. Nada nuevo en la izquierda. Ya veremos dónde nos lleva esto, que mientras haya movimiento las cosas no van tan mal.
En medio de esto me encuentro un par de vídeos de Conceptos Básicos, con su sentido común habitual, hablando precisamente sobre los problemas de la unidad de la izquierda y de muchas de las cosas que estamos viendo, aunque ya tienen unos meses.
En el primero hacen bastante crítica sobre la actitud de Podemos, aunque constructiva y desde puntos de vista interesantes. Explican la sensación de acoso y agravio que se puede ver tanto en el partido como en muchos de sus seguidores, pero también hablan de las malas decisiones y la salida de talento. De las traiciones, pero también de la bunkerización o el mal funcionamiento y abandono de estructuras como los círculos, por ejemplo, un concepto anarquista que difícilmente puede integrarse en un sistema jerárquico.
www.youtube.com/watch?v=RH_ht0zOPpg
El segundo habla de si lo más importante para la izquierda es el liderazgo de alguien como Gabriel Rufián, o si habría que resolver más cosas antes. El problema es que la izquierda es una máquina de quemar líderes. Cualquier proyecto personalista acaba siendo una diana para la derecha y sus medios, que lo van a triturar, pero también para el cainismo interno que no tolera errores ni contradicciones. Y, claro, es que no hay nadie sin errores ni contradicciones.
Quizá no habría que centrarse tanto en los líderes sino, recordando a Anguita, en el programa, programa, programa. Consensuar un programa de mínimos en el que todas las formaciones de una posible coalición estén de acuerdo, que a fin de cuentas no están lejos ideológicamente. Y seguir este programa a rajatabla, incluyendo cualquier negociación con el PSOE. Si éste no lo acepta, no se le apoya.
Se trata de centrarse no en uno, sino en todos, con objetivos comunes basados en el apoyo popular. De esa forma no se trata tanto de escoger un líder como a un portavoz. Y para el resto, hasta se podría implementar algún modelo de listas abiertas y que sea la gente quien elija a los candidatos.
www.youtube.com/watch?v=91qNeurLMJE
También detallan unas cuantas medidas programáticas de ejemplo que, posiblemente, gran parte de la izquierda apoyaría sin problemas. Pero por extensión ya no entro en ellas. Si alguien gusta, en comentarios.
asurancetorix
Macnulti_reencarnado