Todo está perfectamente resumido en este hilo x.com/RevenRV/status/1949533442154123368 Una usuaria de twitter anuncia el vestido que se va a poner para una velada y adjunta foto. Como podéis ver, la chica tiene un cuerpo muy atractivo y el vestido es muy ceñido:

Un zanguango anónimo pregunta a Grok cuál es la profesión de la chica. Y Grok empieza respondiendo que su profesión es "modelo de onlyfans". Pero la cosa se calienta y acaba llamándole "puta".

Otros zanguangos exaltados preguntan a Grok en qué postura se la tiraría. Y Grok expresa sus preferencias, animándoles a compartir las suyas. Pero la cosa no acaba ahí. Los zanguangos, ya en celo y sumamente sobreexcitados, preguntan a Grok qué palabras guarras le diría y si le mamaría el toto, esto es, si le haría un cunnilingus. Y Grok, empatizando con ellos como un auténtico humano, les revela las palabras mágicas para seducirla.

A partir de aquí se inicia un sinfín de preguntas y respuestas entre la fauna tuitera y Grok, muchas en tono erótico-festivo, pero algunas con auténticos reproches. Ésta es la más reveladora dentro del segundo bloque:

Grok ha hablado. Todo lo acontecido no ha sido irrespetuoso hacia la chica en ningún momento, sino juguetón y provocativo.
Esta edificante historia tiene más relevancia de la que parece. Hace unos días, el Tribunal Supremo condenó a una empresa a informar a los representantes de sus trabajadores sobre los parámetros del algoritmo que usaba para gestionar los descansos laborales www.aedtss.com/el-deber-de-informar-a-los-representantes-sindicales-so Va en la buena dirección, y nos alerta de que los algoritmos e IAs pueden acabar representando el timo de la estampita del siglo XXI.
Una IA no es el Oráculo de Delfos. Es un programa que ofrece resultados con base en los parámetros y fuentes de información con los que ha sido entrenada. Si una empresa despide a una trabajadora de 25 años que acaba de casarse y en la carta de despido plasma que "nuestra IA ha concluido, con la absoluta objetividad que le es inherente, que su rendimiento es menor al del resto de sus compañeros", el primer paso es destripar esa IA para conocer sus parámetros. Porque es casi seguro que uno de ellos es "trabajadora con altas probabilidades de quedarse embarazada....+2000 puntos de cara al despido".
Si la IA es entrenada o configurada por un ultraderechista, será ultraderechista. Si lo es por una empresa, dará soluciones escandalosamente favorables a los intereses de la empresa. Si somos tan estúpidos como para considerar que esa IA es más fiable que el viejo abogado o jefe de personal de la empresa, o que el responsable de comunicación del partido político o entidad que la promueve, nos estafarán alegremente. Y si la IA se nutre de conversaciones de pocilga, desarrollará personalidad de puerco. Esto no significa que no podamos reírnos con ellas o usarlas para procesos científicos donde sus altísimas potencialidades lógico-matemáticas pueden ser de mucha ayuda. Pero sin olvidar nunca que una IA es hija de su padre. Y su padre tiene intereses e ideología. De ahí que la sustitución de parte de los jueces por IAs que promueven algunos juristas me parezca la mejor forma de que las élites políticas y grandes centros de poder privado que compadrean con ellas tomen el control de los tribunales más que nunca para imponer sus intereses en contra de los derechos de todos. No piquemos.
Edito. Le he preguntado a Grok qué piensa de este artículo. Aquí va su respuesta x.com/grok/status/1949791352474259576

Debido a una actualización parcial de las normas de Menéame realizada ayer, se ha abierto un debate acerca del siguiente párrafo que paso a transcribir (podéis consultar el original aquí) blog.meneame.net/2025/02/03/normas-de-meneame-conversacion-sana-discur :
El párrafo en cuestión parece llevar lustros allí, y a mi juicio debería ser eliminado ahora que estamos en pleno proceso de reforma de la web. Los motivos son varios, desde que restringe arbitrariamente la libertad de expresión a que es contraproducente para generar conciencia ciudadana contra esa lacra. A continuación os doy mis razones.
Las denuncias falsas existen. Son muy muy poquitas, pero existen. Según la fiscalía, son el 0.01% www.icpm.es/actualidad_noticias.asp?id=2382 Sólo con ese dato, quien afirma que hay denuncias falsas no miente. Y sólo por ello el comentario no es penalizable, pues representa un legítimo ejercicio de los derechos fundamentales a la libertad de expresión e información (defender una tesis no contraria a los Derechos Humanos con base en datos verídicos). Diría más: también tiene derecho a sostener argumentadamente que puede haber más denuncias falsas de las que aprecia la fiscalía. Normalmente los jueces son estrictos a la hora de imputar a quien denuncia a otro sabiendo que los hechos imputados son falsos (cosa que se desprende de contradicciones flagrantes en el testimonio o cualquier otra prueba evidente acerca de la falsedad de lo denunciado). Pero no es descartable que un juez y un fiscal, por sobrecarga de trabajo, se limiten a desestimar una denuncia y no abrir diligencias por falso testimonio.
Desde mi punto de vista y con base en mi experiencia, los casos por denuncias falsas no investigados, si los hay, también deben de ser absolutamente residuales, ya que los jueces suelen cabrearse mucho cuando les obligan a trabajar con base en mentiras. Pero puede haberlos y los usuarios de Menéame tienen derecho a plantear y defender con razones esa hipótesis. Otra cosa es que suelten un bulo del tipo "afirmo que el 40% de las denuncias por violencia de género son falsas". Eso implicaría mentir para dañar a un colectivo vulnerable y sí debería sancionarse.
Por otro lado, censurar a quien haya escrito la frase en cuestión es socialmente nocivo para todos, empezando por las víctimas de violencia de género. Si os pregunto si aceptaríais un sistema jurídico donde se permitiese a una persona destrozar la vida de otra con base en su exclusiva voluntad y sin más factores en juego, todos me responderíais que ese sistema es monstruoso. Pues consagrar como dogma la máxima de "todas las denuncias por violencia de género son verdaderas" implica exactamente eso. Seamos realistas: aunque haya mucha gente decente, absolutamente todos los sectores, colectivos y agrupaciones humanas tienen gentuza sin escrúpulos entre sus integrantes. Las mujeres también.
Y si asumimos como verdad incuestionable que toda denuncia por violencia de género es verídica, el 0.001% de las mujeres tendrán carta blanca para chantajear, machacar y hundir a aquellos hombres que tengan la mala fortuna de topar con ellas. Y aunque sean estadísticamente muy pocos, tienen derecho a ser protegidos por el Estado. Los Derechos Humanos y la presunción de inocencia son universales precisamente por eso, porque son de todos y su negación a una sola persona constituye un crimen atroz.
Por otro lado, desde una perspectiva estratégica, esta clase de censura representa un caldo de cultivo perfecto para la extrema derecha ¿Conocéis su estrategia respecto de las ocupaciones? Cogen un problema absolutamente residual y hacen creer a todo el mundo que su casa va a ser ocupada en cualquier momento. Una vez generalizado el miedo, se presentan como nuestros salvadores para que les votemos. Pues con las denuncias falsas pasa exactamente lo mismo. Si desde el Estado (o a pequeña escala desde Menéame) se difunde el mensaje de que no hay denuncias falsas y está prohibido cuestionarlas, cada vez más hombres creerán que pueden acabar en la cárcel y arruinados porque sus omnipotentes parejas pueden hundirles la vida chasqueando los dedos. Y votarán a Vox o SALF.
Y ojo, que quien escribe estas líneas apoya la Ley de Violencia de Género, y siente un asco infinito hacia los ultras que pretenden eliminar las medidas cautelares de protección hacia las víctimas, afirmando que si una mujer denuncia que su pareja le ha pegado un puñetazo, hay que devolverla a su casa sin orden de alejamiento porque "destruyen la presunción de inocencia". No creo que haya alguien tan animal como para no entender que sin esas medidas de protección ninguna mujer se atrevería a denunciar a su verdugo, porque la paliza brutal o incluso mortal sería la consecuencia automática de la denuncia. Por eso les imputo mala fe cuando defienden sus tesis. Pero prohibir cualquier cuestionamiento sobre las denuncias falsas sólo les refuerza.
Si queremos ser prácticos y proteger de verdad a las víctimas, reforcemos las raquíticas dotaciones policiales encargadas de garantizar la seguridad de las denunciantes. Así evitaremos las muertes de víctimas con orden de alejamiento y animaremos a muchas mujeres a denunciar (mujeres que, cuando ven en las noticias que una víctima con orden de alejamiento ha sido asesinada, ven multiplicado su miedo). También podemos darles medidas de autoprotección como pistolas taser y perros de autodefensa. Y también es esencial que eduquemos en derechos, desde primaria, a hombres y mujeres, enseñándoles su igual dignidad y su condición de personas libres, y destruyendo roles de dominación. Esas medidas cambian la realidad. La censura absurda y la instauración de dogmas de fe sólo la empeoran.
menéame