Los investigadores de la Estación Experimental de Investigación del Desierto de Shapotou, en China, han desarrollado un enfoque revolucionario para revertir la desertificación y convertir la arena estéril y en constante movimiento en tierra productiva en tan solo 10 meses. Mediante el uso de cianobacterias, unos microorganismos fotosintéticos especializados, los investigadores han creado costras biológicas del suelo que forman una capa viva sobre la superficie de las dunas en continuo movimiento.