El buque español Cantabria realizó una misión secreta para abastecer de combustible y suministros a un guardacostas estadounidense cerca de Groenlandia, en medio de tensiones internacionales y movimientos estratégicos en el Ártico. La operación, llamada Reyes Magos, obligó a modificar su ruta original desde las Azores hacia el mar de Labrador, en condiciones extremas. El Ministerio de Defensa confirmó la misión sin dar detalles por motivos de confidencialidad. Tras completarla, el Cantabria regresó a Ferrol.