Desde que el Tamayazo diera acceso al PP al poder en la comunidad de Madrid, hizo que se hicieran también con el control de Telemadrid. Ese control les permitio introducir manipulación masiva en una cadena que tenia una audiencia bastante alta, entorno al 16%-18% de share.
Como eso le dio resultados, pasando de tener una ministra secundona del corrupto gobierno de Aznar, a una presidenta en la comunidad de Madrid a la que tras una legislatura muchos madrileños le besaban el suelo por donde pasaba.
Claro, esa legislatura la cadena autonomica y medios con una gran cantidad de publico se dedicaron a emitir mensajes Gollumizados dia si y dia también: "Tu tesoro, tu casa, tu trabajo, te lo quieren quitar los rojos. La izquierda mala quiere hacer daño a Gollum. Y Smeagol es bueno. Smeagol hace caso al amo y vota al PP. Los rojos asqueros quieren quitarte el tesoro, tu casa y hundir la ecomomía, son amigos de etarras. Esperanza Aguirre y el PP es el amigo de Smeagol, el neoliberalismo es amigo de Smeagol. El socialismo quiere quitar el tesoro a Gollum. Malos, malos, sindicalistas y funcionarios vagos malos! Todos!"
Y ya desde la irrupción de Podemos en 2015, la mierda mediática no ha hecho más que crecer con nuevos medios creados a proposito para esparcir mieerda y bulos al igual que la basura que se vierte en los medios que ya existian: el amigo Ferri, con esa cadena de izquierdas y su "mas periodismo" para luego, en el momento menos pensado, dar una bofetada a toda la izquierda cual cabayo de Troya.
Asi que hoy tenemos en los medios masivos una amplia gama de basura mediatica que hace que hayamos pasado de la Telebasura a la Telemierda directamente, con la programacion en todas las franjas horarias, mientras se cerraban programas de Javier Ruiz y Jesus Cintora:
Mañanas: El amigo Ferri soltando mierdas en la Sexta, Ana Rosa y Tele5, y Susana Grisso en A3.
Tardes: Llega Risto Mejide y Ana Terradillos a Cuatro, Iñaki Lopez y Cristina Pardo en La Sexta (para continuar la fiesta del amigo Ferri de las mañanas)
Noche: El amigo Pablo Motos y sus siete enanitos, encabezados por el vertedor de mierda numero uno Juan del Val, Cristina Pardo y Tamara Falcó, y en La Sexta te llega de vez en cuando Ana Pastor...
No es la primera que trato este tema por menéame, y muy a mi pesar, dudo que sea la última. ¿Se ha trumperizado España? ¿Hay cada vez más ciudadanos embebidos en el mundo de la conspiración y el consumo de bulos constante? ¿Hay una radicalidación del ciudadano medio hacia ciertos sustantivos como el progresismo, el ecologismo, etc.?
Desde hace tiempo, me encuentro cada vez más un caldo político social en el que ciertas ideas han cuajado en parte de la sociedad. Personas con las que no habías hablado de política nunca o casi nunca, personas que considerabas cabales, sensatas, de repente, han comprado ideas de un discurso político basado en el bulo constante, muy similar a lo que ha ocurrido en EE.UU. con Trump.
Desde terraplanistas, a personas que odian a Irene Montero como si fuera el peor ser que hay sobre la capa de la tierra (y no es porque yo la tenga en excesivo estima) y te repiten bulos sobre el feminismo, gente que te dice que el gobierno está metiendo a inmigrantes a escondidas en Mallorca porque sale en un video de no se qué policia, que el cambio climático es un timo, que el gobierno está vaciando los pantanos, que los animalistas tienen la culpa de los incendios, etc.
Tengo la sensación que todo esto empezó con el confinamiento de la pandemia y se radicalizó con el tema vacunaciones.
Hace poco, la AEMET tuvo que defenderse por la cantidad de gente en redes sociales que los insulta e incluso amenaza, porque según estos la sequía está provocada. Estos suelen ser los mismos que compran conspiraciones de cualquier otro tipo, y que tengo la sensación que antes eran cuatro, pero que ahora no son un número despreciable en absoluto.
Y, si bien, los más extremos son una minoría, si tengo la sensación que la onda expansiva de todo esto llega a mucha más gente, y acaba mezclandose la teoría chiflada con el bulo contra el gobierno, y te encuentras gente ultradesinformada o que repite lo que dice el youtuber derechoso de turno.
Yo apenas hablo de política fuera de menéame, ya que, en la mayoría de casos ya no encuentro argumentos, sólo gente que me repite bulos, desinformaciones, etc. Gente, por ejemplo, que yo sé que voto a partidos de izquierda, que ni siquiera diría que hoy día son de derechas, pero que sin duda, han comprado mucha de la basura que vende la ultraderecha en este páis. Gente con la que apenas vas a poder debatir porque desmontar su bulo es mucho más difícil que comprar el bulo siguiente.
Y no quiero que se entienda esto como una crítica a la gente que no piense como yo, me he encontrado gente de derechas muy formada e ilustrada con la que conversar y debatir de una forma enriquecedora, pero esto desde luego no lo es.
Mi sensación es que las redes sociales, y ciertos programas han comido la cabeza a mucha gente y que esto tiene difícil vuelta atrás, que esto es una especie de virus que va contagiando, pero bueno, quizás solo sea mi sesgo personal y no esté pasando más allá de "mis fronteras".
En los últimos 5 años, redes sociales como Facebook, Instagram o Youtube han conseguido mejorar su capacidad de segmentación exponencialmente.
Este hecho, que al principio solo tenía un objetivo comercial, lleva ya un lustro provocando consecuencias mucho más graves. El pensamiento, la ideología, las creencias, se están desatomizando, homogenizando. Nuestra vida, la de las redes, en las que pasamos casi seis horas de nuestro tiempo libre (y subiendo) se convierte así en un microcosmos de personas con ideas afines a las nuestras. Incluso si estas son mentira. Las redes sociales crean así un círculo vicioso que retroalimenta tus opiniones, ya creas que el hombre nunca llegó a la luna o que el Holocausto es una patraña.
Esto no solo afecta a aquellos que no tienen la suficiente capacidad crítica como para poner en duda la información y acaban cayendo en dogmas extremistas. Nos afecta a todos, que acabamos convirtiéndonos en criaturas egocéntricas que chapoteamos en una charca social donde todo el mundo opina como nosotros y pervierte nuestra realidad de forma inevitable, clasificando a todos los que nos rodean en aquellos que están conmigo o que están contra mí. Las redes sociales están haciendo desaparecer los grises. Dentro de poco solo habrá blanco y negro, porque es más divertido, es más excitante, es menos trabajoso, es más instantáneo. Y es, también, mucho más peligroso.
Pero ese microcosmos también afecta a aquellos que no viven en él, en aquellos que no tienen redes, porque viven rodeados de personas intoxicadas por esa charca social, que influyen sobres sus vidas, de una forma u otra.
Me resultó inexplicable ver a la gente alucinar con “El dilema de las redes sociales” de Netflix, un documental que denuncia prácticas que, precisamente lleva a cabo la propia plataforma audiovisual de forma extrema . Hasta ese punto hemos llegado.
Orwell y Huxley plantearon un futuro en el que el Estado dirigiría la vida de los individuos a través de poderosos medios de control. Lo que ninguno de los dos autores adivinaron es que serían los medios de control los que, precisamente, tomarían el mando de los Estados. Facebook, Instagram, Tinder, Youtube…dirigen, de una forma u otra, más directa o indirecta, los designios de millones de individuos, creando una cultura completamente focalizada a la banalización de las luchas sociales, la homogenización de la idea del éxito y la felicidad o el culto a la apariencia. Hasta el amor está cambiando y los estudios de mercado de la propia plataforma demuestran que, desde el boom de las aplicaciones para encontrar pareja, los hábitos sentimentales están cambiando, produciéndose un alteración en la duración de las relaciones amorosas de los estadounidenses que, entre los menores de 40 años, se ha reducido hasta un 40% en los últimos 5 años. Es demencial.
La universidad de Berkeley hizo un estudio sobre las tendencias musicales en base a las letras y los acordes de las canciones. Las conclusiones eran claras: desde que surge internet, la música sufre la época dorada de la banalización. (“La cultura se ha convertido en un eterno revival”, Byung-Chul Han). Las canciones son cada vez más iguales, más parecidas. Por otro lado el cine vive en un eterno ciclo tóxico de melancolía. Los arquitectos hablan de una homogenización en el interiorismo de la mano de AirbNb, una plataforma que ha tenido consecuencias desastrosas en la homogenización de los barrios (qué maravillosa era la economía compartida) y para qué hablar de Amazon y el pequeño negocio. Poderosas multinacionales que provocan un efecto embudo a nivel cultural, logrando, en unos pocos años, lo que no logró la tan cacareada globalización, pero trascendiendo ampliamente a lo económico.

Internet ha traído avances indiscutibles y extraordinarios, también para la libertad, eso es indudable, pero también la ha restado a pasos agigantados desde una perspectiva económica y cultural. Antes se acometían conflictos bélicos en defensa de multinacionales o de un modelo de consumo, pero hoy, ¿quién quiere guerras teniendo un buscador o una red social?
Y lo peor de todo esto no es lo que aquí describo. Hay algo muchísimo más peligroso y más tóxico. La gran tragedia es que lo hemos aceptado sin rechistar, con una facilidad pasmosa. Caminamos hacia el más absoluto de los limbos vitales, quemando libertades e identidades en una gran pira de consumismo. Y no solo no hacemos nada, sino que colgamos esto en una red social, buscando no sabemos muy bien el qué.
Mientras los niveles de bienestar, calidad sanitaria y esperanza de vida siguen subiendo hasta niveles que hace 10 años creíamos imposibles, el consumo de antidepresivos y ansiolíticos (incremento en España del 200% en los últimos 20 años) es ya el gran negocio de la industria farmacéutica.
¿Hacia dónde estamos yendo? ¿Qué coño nos ha pasado?
El negacionismo del Holocausto judío consiste en el acto de negar el genocidio de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial afirmando que es parte de una conspiración. Los que niegan el Holocausto afirman: que la «solución final» de la Alemania nazi tenía como único objetivo deportar judíos del Tercer Reich, pero que no incluía el exterminio de judíos; que las autoridades nazis no usaron campos de exterminio y cámaras de gas para asesinar a judíos en masa; o que el número real de judíos asesinados fue significativamente menor que la cifra históricamente aceptada de 5 a 6 millones, por lo general alrededor de una décima parte de esa cifra.
El negacionismo del genocidio en Gaza afirma que la violencia sistemática contra la población palestina no constituye un genocidio, sino una serie de “acciones defensivas” de Israel contra el terrorismo. Este discurso niega o minimiza las dimensiones de la destrucción de Gaza, justificando los bombardeos masivos sobre zonas densamente pobladas como “daños colaterales inevitables”, y presentando la muerte de miles de civiles —entre ellos mujeres y niños— como consecuencia exclusiva de la presencia de combatientes de Hamás.
De la misma forma que el negacionismo del Holocausto reinterpreta la evidencia histórica para proteger una narrativa política e ideológica, el negacionismo del genocidio en Gaza busca ocultar la magnitud de la violencia estructural y la desproporción del uso de la fuerza. Quienes lo sostienen suelen afirmar:
Ambos negacionismos, aunque en contextos históricos distintos, comparten un mismo patrón: borrar la condición de víctimas de poblaciones enteras y sustituirla por un relato que justifica, oculta o banaliza el sufrimiento humano. En el caso del Holocausto, el negacionismo atenta contra la memoria histórica y contra las víctimas judías, romaníes, homosexuales, disidentes políticos y otros grupos exterminados por el nazismo. En el caso de Gaza, el negacionismo atenta contra la capacidad de reconocer y detener una catástrofe humanitaria en curso.
El negacionismo, en cualquiera de sus formas, no solo falsea la verdad, sino que allana el terreno para que atrocidades presentes o futuras sean toleradas. Recordar y reconocer los genocidios no es un ejercicio académico, sino un acto político y ético fundamental: sin memoria no hay justicia, y sin justicia no hay futuro en paz.
Consulta en Wikipedia: es.m.wikipedia.org/wiki/Negacionismo_del_Holocausto

Voy a seleccionar unas cuantas noticias de portada y nos vamos a echar unas risas juntos. Hacía tiempo que venía observando este fenómeno, pero como ahora tengo más tiempo, pues le dedico un rato:
www.meneame.net/story/manifestante-anticonfinamiento-dijo-era-estratag
www.meneame.net/story/kentucky-registra-aumento-record-casos-coronavir
www.meneame.net/story/modelo-suecia-contra-coronavirus-fracasa-numero-
www.meneame.net/story/ave-caesar-boris-dimision-acabo-tregua-reino-uni
¡Esta está incluso dos veces!
www.meneame.net/story/fallos-gestion-frente-virus-acaban-periodo-graci
www.meneame.net/story/china-responde-eeuu-alguien-pidio-compensacion-s
www.meneame.net/story/descalabro-airbnb-arrastra-anfitriones
www.meneame.net/story/policia-multa-directora-ag-espanola-medicamentos
www.meneame.net/story/brasil-bate-record-muertos-coronavirus-mientras-
www.meneame.net/story/detienen-ciclista-caspe-saltaba-confinamiento-co
Y bueno, ya esta...
www.meneame.net/story/noam-chomsky-no-paras-decir-mentiras-concepto-ve
Y sólo buscando en la portada y sólo en la de un par de días.
No señalo a nadie, porque algunas las he votado yo mismo, pero aunque las noticias son variadas en alcance y procedencia, basta echarle un vistazo al titular , y mejor aún a los comentarios, para darse cuenta de que todas ellas tiene un denominador común: Dios premia a los buenos y castiga a los malos, chicos. Y para quien no crea en Dios, pues los castiga Gaia. O el karma. O el Unicornio rosa. Pero niños, los malos reciben su merecido, como en las fábulas, como en los cuentos populares, porque hay algo por ahí vigilando para que los malos lo pasen mal y reciban su castigo.
Entre eso, y la cantidad de gente que cree que antes pasará un camello (era una soga) por el ojo de una aguja que entre un rico en el Reino de los Cielos, no hay quien me saque de la cabeza que esto es un cenáculo de cristianos ñoños y abuelas gruñonas , de aquellas que te repetían lo de "ya te lo dije".
Pandilla de meapilas...
:-)
Imagina que tienes un chalé cojonudo. Moderno, amplio, con jardín, dos garajes, y lo que se te ocurra. Y un buen día se te ocurre que quieres hacerte una piscina, porque te apetece tenerla, verla, y que la usen tus invitados, aunque tú no sepas nadar.
Y oye, que además la piscina, aunque te cueste un huevo, porque te va a costar un huevo, revaloriza la propiedad y aumenta la tasación del conjunto, etc.
Pues bueno: cuando la construyas, acabarás aprendiendo a nadar, porque no la vas a tener ahí para nada. Y el que compra un coche, acaba sacando el carné de conducir si no lo tenía antes. Y después de sacarse el carné, se va de viaje, de excursión o de pícnic, movido por el hijo, la suegra o el cuñado.
Es ley de vida. Siempre funciona así.
Y con las armas pasa igual. Cuando nos gastemos una fortuna en modernizar y ampliar el ejército, siempre habrá alguno que crea llegado el momento de darle uso en algún tipo de aventura, o de cabezonería, o de concurso de mear más lejos o medirse las pollas.
No, joder, no aumentamos el gasto militar para aumentar nuestra seguridad. Lo aumentamos para aumentar la probabilidad de que algún tronado se sienta ofendido por algo o crea que hay una ocasión de robar o de influir en alguna parte. Lo aumentamos para, después de tener las armas, necesitar los soldados y que vuelva la mili; y una vez se tengan las armas y los soldados, se busca alguna movida donde emplear todo ese potencial que, de otro modo, estaría ocioso. Y a ver si con suerte no se les ocurre volver esas armas contra el pueblo, que tampoco sería una novedad.
Así que si no sabes nadar y no saben nadar tus hijos, de verdad, manda a tomar por culo la piscina. Gastarte la pasta en construirla no va a ser buena idea.
Estaba navegando por reddit y me saltó una publicación del la comunidad de Grok, la inteligencia artificial de Twitter ahora X. Me quedé impactado, pura pornografía. ¿Cómo puede ser? Si esto es la comunidad de una IA. Entré a investigar y todo el mundo está usando la IA de Elon Musk para hacer porno.
Entras en la comunidad de Grok y todo es porno, porno y más porno. Gente compartiendo consejos de como generar mejor porno, como hacer una cosa o la otra con la IA. Te cuento.
Actualmente puedes generar vídeos e imágenes con Grok casi sin restriccion creando de la nada imágenes, vídeos para adultos. Pero no queda la cosa ahí, la historia que están haciendo todos es utilizar imágenes, generalmente de mujeres normales, mujeres que no muestran nada, para convertirlas en pornografía.
Subes una foto normal que cualquier persona puede subir a sus redes sociales, sin mostrar nada y con los prompts adecuados puedes convertirlo en una escena erótica. Cierto es que hay limitaciones pero las comunidades están llenas de formas de esquivar o hackear esas limitaciones. Es decir si tienes una foto tuya en internet, alguien puede convertirte en una escena sexual.
Y la mierda es adictiva, puedes decirle a la inteligencia artificial que la cantante que siempre te ha gustado haga lo que tu deseas, no solo una vez, sino hasta 20 veces en el mismo día que es el límite gratuito. 20 Clips pornográficos por día por cuenta. La gente acumula cuentas, vídeos, imágenes que luego convierte en porno y la cosa es adictiva, casi sin límites. (Aunque irán aumentando)
Esto es el final del negocio de OnlyFans y el porno tradicional ya que en estas redes sociales el consumidor es pasivo y con la IA se convierte en el director, en alguien activo dentro de la escena que cumple sus deseos. Todo esto mientras se viola la privacidad de miles de mujeres (no he visto un solo vídeo en 2 días de un hombre) convertidas sin su consentimiento en actrices pornográficas, sin apenas restricciones ya que las que existen se pueden saltar si lees un rato los foros al respecto.
Y este es el futuro, tu cabeza, tus receptores de dopamina más fritos que con el scroll infinito con la IA gracias a la violación de la privacidad y los derechos de otras personas, entre medio la industria del porno que o se adapta o muchos morirán cual videoclubs y las personas que ahora viven de OnlyFans saltarán por los aires ya que con una simple foto puedes montarte tu propia película porno.
Buenos días, a todos.
Como es lógico, mucho usuarios han expresado sus dudas sobre los cambios que se han hecho y como me es imposible contestar a todo el mundo lo hago por aquí de forma general, aunque recomiendo leer la conversación que he tenido publicamente con @Jose_El_Finanzas que hace educadamente de abogado del diablo: www.meneame.net/story/sobre-consejo-consultivo-meneame-cuentapaticipac
Alguna información sobre mí:
Mi relación con Menéame:
Sobre los suscriptores
Sobre la situación de Menéame
Sobre el modelo de cuentaparticipaciones
Algunas aclaraciones adicionales
Hoy El Español informaba de que la empresa titular de Canal Red (de la que es administrador único Pablo Iglesias) no ha presentado sus cuentas anuales de los ejercicios 2023 y 2024, pese a tener el deber legal de presentar las de 2023 (como muy tarde) el 31 de marzo de 2024, y las de 2024 (como muy tarde) el 31 de marzo de 2025. La empresa en cuestión es Agitprop Comunicación y Análisis Político S.L., con domicilio Social en C/ Albasanz, núm. 14 bis. Madrid 28037, y CIF: B64299779. Como no suelo fiarme de lo que leo, sobre todo cuando lo escribe un potencial enemigo del afectado por la información, decidí investigar por mi cuenta.
En primer lugar os aporto un poco de contexto. Antes de cumplir mi sueño de dar clase en la universidad a tiempo completo, fui abogado laboralista durante 12 años, dedicándome en exclusiva a la defensa de trabajadores frente a sus empleadores. Y cada vez que debía demandar a una empresa, salvo que fuese una gran mercantil de solvencia indudable, me dedicaba a investigarla con el fin de saber si tenía dinero para asumir la condena, pues en caso contrario el trabajador acabaría cobrando dos duros del FOGASA. Si la empresa no parecía solvente, me dedicaba a rastrear sus posibles conexiones con otras mercantiles, pues en estos casos solía haber un grupo patológico de empresas donde una facturaba y la otra tenía dados de alta a los trabajadores. Evidentemente, la primera empresa era la que tenía las perras, y había que desenmascararla para lograr una condena solidaria, ya que la empresa donde el trabajador estaba dado de alta sólo tenía deudas.
Entre mis armas para realizar estas investigaciones estaban webs como infonif, einforma o axesor, donde podías obtener datos como los administradores y socios de la empresa, su vinculación a otras mercantiles o el ejercicio al que correspondían las últimas cuentas anuales depositadas por la empresa. Este último dato era muy importante para mí. Si una empresa no tenía las cuentas del último ejercicio depositadas, era muy probable que hubiese algo raro en ella (básicamente que no tuviese un duro y, por ello, se la soplase ser multada). Y es que depositar las cuentas del ejercicio en los 3 meses siguientes a su finalización (esto es, el 31 de marzo del año siguiente como máximo) es un deber legal que lleva aparejadas múltiples sanciones.
La primera es la multa, que puede ser bastante gorda. La segunda es el cierre de la hoja de la empresa en el registro mercantil, impidiéndole introducir nuevas anotaciones. Y la tercera es la derivación de responsabilidades hacia los administradores de la empresa (en este caso, Pablo Iglesias) por parte de acreedores o perjudicados por el incumplimiento. En esta web tenéis una excelente explicación sobre las sanciones indicadas www.devesa.law/consecuencias-y-sanciones-por-no-depositar-las-cuentas-
Ahora vamos al meollo ¿Es cierto que la titular de Canal Red ha incumplido y sigue incumpliendo su deber de remitir al Registro Mercantil las cuentas de los ejercicios 2023 y 2024? Pues sí. Todas las webs que recogen dichos datos coinciden en que las últimas cuentas depositadas corresponden a 2022 (a modo de ejemplo, www.einforma.com/informacion-empresa/melancolic-films o www.axesor.es/Informes-Empresas/3358424/AGITPROP_COMUNICACION_Y_ANALIS ).
Cabe destacar que Canal Red se lanzó en marzo de 2023, y en mayo de 2023 se inscribió en el Registro Mercantil el cambio de titularidad de la empresa en cuestión (hasta entonces pertenecía a Jaume Roures, que se la vende a Pablo Iglesias para que sea el soporte jurídico-mercantil de su canal www.canalred.tv/estaticas/aviso-legal.html ). Podéis verlo en las sucesivas anotaciones del Registro Mercantil relativas a la empresa infonif.economia3.com/ficha-empresa/agitprop-comunicacion-y-analisis-p Por ende, desde que la empresa pasó a manos de Pablo Iglesias y se convirtió inmediatamente en la titular de Canal Red, no ha presentado sus cuentas ni una sola vez.
Pero ¿Por qué incumple Pablo Iglesias su deber legal de publicar las cuentas, sabiendo que las multas que le esperan? He aquí mi tesis. Canal Red da mucho dinero y tiene pocos costes, incluidos los de personal. Por ende, los beneficios son sustanciosos. Canal Red vive principalmente (que sepamos) de los crowdfunding y las suscripciones. Si la gente descubre estos datos, pueden quitársele las ganas de seguir pagando, bien porque le indignen el importe de los beneficios y su destino (pueden reinvertirse o pueden ir al bolsillo del socio de la SL, y eso aparece en las cuentas), bien porque piensen que el Canal ya está sobradamente financiado.
Gracias a las cuentas anuales también se puede saber cuánto gasta Canal Red en pagar a sus trabajadores (y también si los tiene o trabaja con autónomos/falsos autónomos). Todos estos datos son muy valiosos no sólo para los enemigos políticos de Iglesias, sino sobre todo para cualquier persona que quiera decidir, con verdadero conocimiento de causa, si el canal merece o no su donación o suscripción. Si Iglesias no los da, a mi juicio, es porque tal información perjudicaría notablemente a sus intereses, hasta el punto de que le sale más rentable pagar multas que hacerlo.
¿Soy un malpensado? Aportad vuestras opiniones y abramos un debate con base en los datos.
No sé si merece la pena comentar una imagen que habla por sí sola. Sesgo, subjetividad y manipulación.
La censura en redes silencia a los palestinos, agravando su victimización. Expertos advierten que esto obstaculiza la resolución del conflicto. Organizaciones y activistas defienden los derechos digitales palestinos y piden a las empresas tecnológicas proteger a los usuarios de la discriminación en línea.

El ‘shadowban’ existe. Las redes sociales, incluyendo Facebook, Instagram y Twitter, se han convertido en plataformas donde las personas comparten sus pensamientos, opiniones y apoyan causas que les importan. Sin embargo, recientemente ha habido denuncias de censura por parte de activistas que expresan su apoyo a Palestina en estas redes, lo que ha desatado una controversia sobre la libertad de expresión en línea.
Usuarios de las redes sociales han señalado a las empresas detrás de estas plataformas, Meta y X, anteriormente conocida como Twitter, de censurar y eliminar sus publicaciones en apoyo a Palestina. Estos usuarios reciben notificaciones que indican que sus publicaciones han ‘infringido las normas comunitarias’ de las redes sociales.
Si bien las normas comunitarias generalmente prohíben contenido violento y gráfico, también se han censurado mensajes de apoyo al pueblo palestino y publicaciones sobre eventos en ciudades de todo el mundo. Esta censura ha llevado a acusaciones de que se está restringiendo la libertad de expresión y la capacidad de los usuarios de concienciar sobre el conflicto palestino-israelí.
Leila Nachawati, escritora y activista experta en Oriente Medio, señala que esta censura puede llevar a una “doble revictimización” y contribuir al bloqueo que sufren las víctimas de la ocupación en Palestina. Además, la censura afecta directamente a la percepción pública del conflicto y a la capacidad de las personas para expresar solidaridad.
No es la primera vez que X y Meta se enfrentan a acusaciones de censura. El ‘shadowban’ se refiere a una menor visibilidad en línea, donde las publicaciones y comentarios de los usuarios ya no son visibles para otros. Esto plantea interrogantes sobre la neutralidad de estas plataformas y su compromiso con la libertad de expresión.
La censura de contenido pro-Palestina no se limita a un grupo reducido de usuarios, sino que afecta a nivel global. Nadim Nashif, director ejecutivo de 7amleh, el Centro Árabe para el Avance de las Redes Sociales, ha documentado cómo el contenido palestino es excesivamente moderado por las principales plataformas en línea.
Los usuarios afectados han compartido sus experiencias, señalando que las publicaciones con contenido negativo sobre Israel o mensajes positivos sobre Palestina son eliminados o restringidos. Además, palabras como “Palestina,” el uso de su bandera o hashtags relacionados también pueden resultar en una reducción de su alcance en línea.
En respuesta, X y Meta argumentan que están aplicando sus políticas de manera equitativa en todo el mundo para mantener la seguridad en sus plataformas. Aseguran que no suprimen deliberadamente la voz de un bando y que algunos contenidos pueden ser eliminados por error debido al alto volumen de informes que reciben.
La censura en línea de mensajes pro-Palestina es un tema crítico que genera debates sobre la libertad de expresión en las redes sociales y su impacto en el conflicto palestino-israelí. ¿Están las empresas tecnológicas protegiendo o limitando la libertad de expresión?
SIGUE LA ACTUALIDAD en www.podermigrante.es
El otro día os lo contaba con una anécdota casi personal, y hoy toca mirarlo un poco más de frente. Al fin y al cabo, el viejo aquel era un nazi, uno reconocido, con años de guerra a sus espaldas y décadas para haber asimildo la derrota, lo que genera siempre más cinismo que sentimientos humanitarios.
Pero el caso es que ahora, un presidente norteamericano ha decidido secuestrar al presidente de otro país y ha dicho, públicamente, que el objetivo es quedarse con los recursos de ese país para que las empresas del suyo hagan buenos negocios. No es una novedad, por supuesto, pero lo que sí es nuevo es que no sienta siquiera la necesidad de justificarse, y más aún la absoluta indiferencia con que se ha acogido esta noticia en la mayor parte del mundo.
Porque salvo cuatro voces contadas, en España, por ejemplo, le importa a todo el mundo un carajo lo que ha pasado. Puedo entender que el tío caía mal, que se puede estar de acuerdo o en desacuerdo con su legitimidad, pero eso no deja de suponer que el acto ha sido intolerable.
Lo peor del asunto es que los que se oponen no lo hacen mayoritariamente porque crean en la justicia internacional y en la soberanía de los estados. Se oponen porque, de alguna manera, lo consideran uno de los suyos, pero hubiesen estado encantadísimos de que alguien se hubiese llevado a Franco o a Pinochet en un avión, para meterlo en una cárcel extranjera.
Los que nos oponemos a estas cosas, en general, sea quien sea el secuestrado, somos cuatro putos gatos. Esto me parece igual de mal que la detención de Eichmann en Argentina. ¿Cuántos pueden estar conmigo en eso? Casi nadie, lo sé. Y cuando el delito se juzga según la simpatía o antipatía que nos despierta la víctima, estamos listos para el yugo, para la ley de la selva, para regresar a un mundo de horca y cuchillo donde los poderosos hacen lo que quieren y los demás se joden y aplauden.
De momento el aplauso no es obligatorio, peor tampoco falta mucho para eso.
Al tiempo.
Esta semana la obsolescencia programada me dió dos bofetadas en la cara. El mismo día, para mayor recochineo.
Primero voy a la tienda de bicicletas, a comprarme un juego de zapatas de freno. Mi bici lleva V-brakes de gama alta, así que aunque ya tienen 18 años, no hay necesidad de cambiarlos. Pido zapatas buenas, preferiblemente de marca, y me dicen que ya no existen, que todos los fabricantes se han pasado a los frenos de disco. Me toca comprar lo "mejor" que tienen (4€ un juego). Sinceramente no creo que me vayan a dar problemas, pero la diferencia con las actuales (10€ el juego hace 5 años), es muy obvia. Hablando con quien me atiende, me cuenta que les pasa con cierta frecuencia. Me dice que se han vuelto locos buscando una cubierta tubeless de 26 pulgadas, porque ahora son todas de 27'5 o 29.
Esa misma tarde me paso por un servicio oficial de Samsung. Tengo un Galaxy S3, y la batería ya está anciana. Me dicen que el modelo ya está obsoleto, y que ya no se fabrican. Que pruebe suerte en internet. Ya tenía localizado un modelo compatible, pero hubiera preferido una original. Esta vez no comento nada a quien me atiende.
En ambos casos, si fuera por los grandes fabricantes, tendría que cambiarlo todo. Bicicleta nueva (~800€) y teléfono nuevo (~500€). Afortunadamente hay otros fabricantes, más pequeños, que todavía cubren estos nichos. Así que mi bicicleta durará otros 20 años, y mi teléfono... a saber.
Es mi costumbre vagabundear por Madrid sin destino cuando necesito relajarme o pensar, largas caminatas con estupendos efectos terapéuticos en cabeza y piernas. Pero en los últimos meses hay zonas del centro de la capital que ya trato de evitar en estos paseos. Y es que me horripila y a la vez me fascina lo que el turismo masivo está haciendo con lo que fue mi ciudad. El desfile infinito, imprevisible, la mezcla de rostros y tipos. Casi todo feo y caótico y extraño. Reconozco la forma , la cáscara de ciertas calles , pero su sustancia cada vez me es más ajena. Una de las realidades que me costó aceptar según cumplía años es que es el cambio y no la permanencia la regla del mundo. Los lugares de nuestra infancia y juventud son desfigurados por la acción de la economía, del “progreso”, algo que solo libran los despoblados y los lugares en los márgenes.
Sin embargo el malestar se agudiza por la velocidad sin freno de las transformaciones. Los viejos comercios y bares son sustituidos por franquicias, locales de brunch o falsas tabernas tradicionales en meses, que a su vez son sustituidas por otros negocios de pega inmediatamente si no son exitosos; los precios de los alquileres impulsan una rotación frenética, porque la invasión turística en los últimos años en Madrid es ya exponencial, logarítmica, y aún más tras la pandemia.
El turista, por definición, es feo. Lo es porque está fuera de lugar, de su propio lugar que le ha hecho ser como es, vestirse y moverse como lo hace. Es una mancha en el paisaje. La proliferación de rostros, de atuendos, de expresiones (unos vestidos como si fueran a adentrarse en el Sahara, otros con sucinta ropa deportiva, allí un hiyab, allá una gorra de beisbol, camisas hawaianas, shorts, bermudas, camisetas sin hombreras, ropas de mil padres y mil madres, mochilas, talegos, mochilones, maletas con ruedas, sin ruedas, bolsones arrastrados por el asfalto ) estos días hace raro poder identificar algún lugareño. El turista, es pues una mancha; cuando es un fenómeno poco común encaja sin problemas en el paisaje, es una nota pintoresca (él , que viene a buscar lo pintoresco en lo ajeno) , como un lunar en una piel lisa. Resalta, pero puede quedar bien. Sin embargo cuando los borrones, puntos negros proliferan sin control sobre la superficie, sin que nada les ordene y les dé ritmo se asemejan a los síntomas de una infección.
El turista , por su propia naturaleza no encaja en el fluir propio de la ciudad, pero es su excesivo número lo que desencadena su naturaleza molesta. Se para en las esquinas , cabecea por las aceras con el móvil a la altura de las cejas buscando con el navegador algún destino. Las miradas son distintas del habitante habituado a sus trayectos: mira con curiosidad, o con asombro (a veces injustificado), o perdido, o incapaz de procesar la rareza de un cartel o un lugar que no comprende. Como un coágulo en la circulación de las calles, se detiene con su maletita rodante, duda, se da la vuelta y sin saber para qué mira al cielo.
Todos ellos en busca de su “experiencia”. La ciudad se ha convertido en un lugar que les vende eso que llaman ahora: “experiencia”. Móntese en un avión y vuélvase a su casa con algo experimentado por primera vez, aunque sean unas calles y unos platos de comida.
Padezco pues de una creciente turismofobia, más intensa cuanto más se borran los rasgos de la ciudad en la que viví mi juventud.
Dicho todo esto ,soy consciente de que yo también he sido un grano más en el rostro de una ciudad de algún otro. Que con mis dineros y mis elecciones he contribuido (aún infinitesimalmente) a que alguien se sintiera desplazado en lo que había sido su espacio personal. Me gusta viajar.
En fin, lo que nos da memoria de nosotros mismos, ciertos lugares, algunos recuerdos parecen destinados a transmutarse en unas de tantas “experiencias de viaje”, de otros.
Y viceversa.
Desgraciadamente dudo de que nada de esto se pueda siquiera aminorar.
Yo nací en el setenta. Recuerdo muy vagamente la muerte del dictador y las colas enormes que se formaron para despedirlo, rumbo al valle de los caídos. Por supuesto, él ni cayó ni leches, así que doy por buena su exhumacion por ese motivo.
Ahora, cuando 43 años después hablan de desenterrarlo, no puedo menos que morirme de la risa al escuchar que su familia quiere que repose en la catedral de la Almudena. Dicen que las mujeres no tenemos esa clase de sentido del humor, pero permitidme que me considere una excepción : ver la cara de los anormales que parieron este acto revanchista y retorcido merece llevarle un ramo de flores al puto caudillo. Porque soy franquista? Venga ya, no me jodais. Porque soy insumisa, y no me sale de las tetas, hablando mal, tragarme la opinión obligatoria.
Como lleven a Franco a la Almudena, juro que le pongo un ramo de gladiolos, pero no en su homenaje, sino para reírme de toda la pandilla de imbéciles que pretendieron cambiarme la lucha por un trabajo digno y una vida aceptable por los huesos de un fascista muerto que ni siquiera tuvieron los huevos de matar ellos.
Gente rastrera, miserables guerreros y revolucionarios de tanatorio, héroes de la lucha en los cementerios: ya os pueden ir dando por el culo. Mientras yo las paso putas para llegar a fin de mes, pretendéis premiar mi voto desenterrado a mi antepenúltimo enemigo, mientras el adversario actual me sigue chuleando.
Y encima se ríen en vuestra cara, que por desgracia es la mía, mientras llevan a Franco al centro de Madrid y a mí me ofrecen 20 días por año trabajado.
Mis queridos necrofilos hijos de puta: no estoy tan borracha aún como para arrepentirme de jurar que si lleváis a Franco a la Almudena voy a ir allí con mi ramo, para reírme de vosotros. Para que haya mil ramos como el mío y de una vez se os caiga la puta cara de vergüenza por lo que habéis hecho con la gente humilde que os votamos.
Traidores. Miserables. Gentuza
Gracias Padre porque este año
no me crucifican.
No crucifican a los pobres
para salvar a los ricos.
No me sacarán
ensangrentado y desnudo
a perdonar la hipocresía
de los que hablan en mi nombre.
Es mas fácil que un camello
pase por el ojo de una aguja
que un rico entre en el reino de los cielos.
Yo dije perdonar las deudas
no las ofensas.
Pero no hay mayor defensor
de la propiedad privada
que el ladrón que asegura su botín.
Quien perdona siempre no perdona,
consiente.
Yo nunca usé la violencia
sino contra los mercaderes.
Si volviera a la Tierra
volverían a crucificarme.
No rezan por que yo regrese
sino para despertar a la momia.
Este año no pagarán
justos por pecadores,
este año no harán negocio
con mi crucifixión.
En marzo de 2025, Donald Trump firmó una orden ejecutiva que obligaba a todas las empresas a compartir sus datos: registros fiscales, historiales médicos, archivos de inmigración y hasta los informes de vigilancia, que se integraron en un único sistema digital. Esa herramienta es Foundry, de Palantir, la empresa de ciber-vigilancia fundada con dinero de la CIA que, hasta hace poco, era una startup polémica y opaca y que hoy ya es, de facto, la columna vertebral del nuevo Estado de vigilancia norteamericano. Ni Orwell podría haber imaginado algo así.

Para los inversores, este es el sueño americano hecho software. Las acciones de Palantir superan ya al S&P 500 y la compañía ha firmado contratos multimillonarios con el Pentágono, el Departamento de Seguridad Nacional y el ICE. Lo que antes era una empresa sospechosa, criticada por su papel en deportaciones y seguimiento masivo de inmigrantes, ahora se ha convertido en una infraestructura esencial para el Estado. Wall Street ya no concibe Foundry como un software, sino como una maravillosa oportunidad de negocio que crece de forma desmedida. Para el trumpismo es una suerte de red nerviosa, un Gran Hermano de proporciones bíblicas.
La integración de datos a través de Foundry ha traído consigo ejemplos escalofriantes: empresas que rastrean en tiempo real a sus empleados, desde sus accesos al edificio hasta sus movimientos en dispositivos corporativos. InmigrationOS, el sistema encargado de identificar inmigrantes, que utiliza biometría, geolocalización y hasta rasgos físicos como tatuajes o color de cabello para predecir “riesgos” y facilitar deportaciones. Y, claro, la parte más lucrativa para las grandes corporaciones: patrones de consumo, salud y desplazamiento se cruzan sin filtros y sin control. La mezcla de Foundry con las redes sociales convierten, ahora mismo, a los Estados Unidos en una suerte de distopía del control más absoluto. Cada ciudadano tiene ya un perfil digital completo y permanente, al acceso libre de la administración pública. Nunca la ciudadanía estuvo más vigilada. Pero lo que resulta aún más trágico y preocupante es la absoluta inacción del partido demócrata y como toda esta puta distopía se ha aceptado sin rechistar, tamizada burocráticamente por extraños intereses de grandes corporaciones que riegan las campañas electorales de ambos partidos.
Amnistía Internacional y diversas organizaciones de derechos humanos advierten de que Estados Unidos se ha convertido en una base de datos viviente, un experimento de control social de escala bíblica completamente inédito, ni tan siquiera visto en las distopías literarias más pesimistas.
Además, Palantir ya no se esconde e informa de que su software no solo organiza información, también puede identificar, rastrear y, en contextos militares, matar. Su CEO, Alex Karp, lo ha reconocido públicamente. Mientras tanto, periodistas que han investigado sus vínculos con el gobierno y grandes corporaciones de Silicon Valley, han denunciado hostilidad y amenazas en conferencias y ruedas de prensa.
Lo más inquietante es que todo esto ocurre dentro de un marco legal. La orden ejecutiva de Trump ha legitimado un ecosistema que combina vigilancia estatal, apetito corporativo y opacidad tecnológica.
Es la antesala del peor de los horrores. Hammett y Orwell haciéndose realidad, pero de una forma profundamente estúpida y delirante. Un estado digital autoritario, dirigido por un puto viejo loco al que el futuro se la suda, porque no le quedarán más de 5 años de vida y que ha hecho de su país el último juguete con el que decir adiós a la vida.
La privacidad, convertida en un recuerdo y el poder, concentrado en las manos de un hatajo de tecnofascistas asustados y adictos, con acceso total a la vida de millones de ciudadanos. Sin control legislativo alguno, sin límites, sin oposición.

"Nunca se pervirtió más el concepto de libertad, nunca se entregaron más derechos sin mirar atrás" dijo Chomsky al hablar de Foundry hace unos meses. "La libertad no debe tener miedo a la verdad. Y para llegar a la verdad, hay que vigilar", contestó Elex Karp, fundador de Palantir.
El Ejército ucraniano eligió esta posición y la ha estado fortificando fuertemente desde 2014. Desde esta dirección, desde el lado de Donetsk, con su millón de habitantes, se esperaba un ataque de los milicias de la República Popular de Donetsk y luego un asalto del Ejército ruso.
Los zapadores y las tropas de ingeniería ucranianos construyeron aquí una posición fortificada compleja utilizando lo último en arte de fortificación, con una red de trincheras, refugios y pasajes subterráneos cubiertos. La posición está protegida por una red de campos minados, trampas y barreras antitanques y antipersona.
Los artilleros de las Fuerzas Armadas de Ucrania apuntaban a todos los accesos a 'Tsarskaya Ojota' y estaban listos para abrir fuego denso en cualquier momento. Los soldados de la guarnición estaban armados con morteros, misiles guiados antitanques y lanzagranadas, así como con un gran número de ametralladoras. Además, enjambres enteros de drones, incluidos FPV, estaban constantemente en el aire, atacando a los soldados rusos incluso cuando se movían solos.
Las posiciones fortificadas 'Tsarskaya Ojota', 'Antigua unidad antiaérea' y 'Cheburashka' forman la principal línea de defensa del flanco sur del área fortificada de Avdéevka.
Los soldados de Donetsk, que conocen bien estos lugares, aconsejaron a los militares que examinaran la antigua documentación de ingeniería soviética, que podría contener información interesante sobre este territorio. Y, efectivamente, los planos revelaron un antiguo colector de aguas residuales parcialmente inundado y lleno de basura. Fue este tubo con un diámetro de 80 cm el que se convirtió en el camino hacia el éxito de la operación rusa para capturar las fortificaciones de 'Tsarskaya Ojota'.
Durante varias semanas, aprovechando las condiciones climáticas favorables, enmascarando las ruidosas etapas de los trabajos con fuego de artillería, unidades de ingeniería y construcción rusas limpiaron y reforzaron la tubería. Las aguas residuales fueron bombeadas. Se perforaron orificios de ventilación. Y esperaron las temperaturas negativas y el mal tiempo, que "aterrizaría" los drones ucranianos.
Y finalmente, los meteorólogos informaron que se esperan las condiciones atmosféricas necesarias para el 17 de enero de 2024. Por la noche, 150 soldados voluntarios del Ejército ruso descendieron por la escotilla y comenzaron a avanzar de rodillas a lo largo de la tubería.
¡Los soldados rusos hicieron grandes esfuerzos para avanzar entre los restos de una alcantarilla congelada y en completa oscuridad durante dos kilómetros! Se movían, tratando de mantener el mayor silencio posible, mientras afuera, la artillería rusa disparaba constantemente para ahogar y enmascarar las reverberaciones de la tubería. Se arrastraron y se arrastraron desapercibidos, adentrándose profundamente en las posiciones ucranianas.
Cada soldado con uniforme y equipo de invierno llevaba aproximadamente entre 25 y 30 kg de armas, municiones y equipo. Después de varias horas, con un esfuerzo sobrehumano, unos 150 soldados rusos se encontraron en el centro de la fortaleza ucraniana 'Tsarskaya Ojota' y comenzaron a liquidar a la sorprendida guarnición ucraniana. La sorpresa fue completa. La mayoría de los ucranianos confundidos murieron y algunos fueron capturados.
Aprovechando el elemento sorpresa, los soldados rusos sembraron el pánico y al cabo de unas horas avanzaron por varias calles en el sur de Avdéevka, flanqueando posiciones ucranianas en la antigua unidad de defensa aérea, que, debido a la amenaza de cerco, cayó en manos rusas el 22 de enero.
El mando ucraniano se enteró de la pérdida de la zona fortificada más de 24 horas después. ¿Por qué tan tarde? Para decirlo en el lenguaje de la 'Trilogía' de Sienkiewicz: "ni un solo testigo de la derrota escapó".
Se cita como autor al medio polaco Myśl Polska. Lo publico recomendando mantener todas las reservas. No obstante, el hecho en sí parece confirmado.
El mapa corresponde a @Suriyakmaps.
Lo recuerdo bien, lo revivo en cada momento desde que comenzó la tragedia.
Era una mañana normal que, como siempre, empezaba con una taza de café y seguía entre las estaciones del metro para llegar al trabajo. De repente sonó el teléfono y todo se transformó en infierno.
La voz de mi hermana llorando pronuncia palabras que interrumpen todo el sentido de mi mundo.
Tu hermano ha sido asesinado.
Todo a mi alrededor empezó a dar vueltas, y nunca se detuvo.
Desde esa mañana, la perdida ha estado persiguiéndome con su cuchillo mortal.
Soy Othman, un palestino de Gaza y llevo 150 días viviendo con el miedo de la muerte de mis seres queridos, hora tras hora, sin tregua, dandole las gracias a Dios, cada segundo, por los que siguen vivos.
Mi nombre es Othman.
Durante 150 días mi familia ha estado durmiendo en tiendas de campaña improvisadas al aire libre, pero no libres de miedo, con el corazón ensangrentado por el desplazamiento sin fin.
De una tienda a otra, expuestos al frío, bajo los bombardeos, sin agua potable, sin comida ni refugio, sin medicinas para mi madre enferma y leche para el hijo recién nacido de mi hermana.
Yo soy Othman.
Desde que comenzó este genocidio he estado luchando con la espalda cargada de impotencia, para salvar a mi familia afligida o cuanto menos aliviarles de la carga de la muerte.
Pero todo eso está siendo en vano. Estoy solo.
La situación es muy grave y por mucho que se quiera mecer la cuna de un niño asustado y hambriento, no se dormirá.
Por lo tanto necesito vuestra cooperación, para ayudar a mi familia y aliviar su sufrimiento en esta trágica circunstancias.
El dinero que recaudaré de este GoFundMe servirá para comprar comida, medicina, mantas, agua, cosas cotidiana que damos por sentadas, pero que han sido negadas a la población Palestina.
Gracias de todo corazón por haber leído mi historia y por vuestras donaciones.
Othman
Hola, soy Alejandro (Masterchof). Os comparto este texto (100% veraz) que me acaba de enviar un amigo palestino, residente en España.
Agradecería de corazón que le dierais difusión y, si pudierais, donarais dentro de vuestras posibilidades.
Un abrazo y gracias.
En referencia a los muchos comentarios acerca de la condena por violación a una menor por parte de tres ex-jugadores del Arandina sobre la posibilidad de que matando a la víctima los violadores hubieran tenido más probabilidades de salir impunes, quiero decir desde aquí que eso no funciona así ni mucho menos.
Cuando se produce una muerte violenta, es prioritario para la Policía su investigación, y para ello se destinan todos los recursos posibles tanto humanos como tecnológicos. Se cotejan las cámaras de seguridad de los alrededores (y hoy en día hay muchísimas), se comprueban las localizaciones de los teléfonos móviles, se revisan las coartadas exhaustivamente, se realizan análisis de ADN, pelos y fibras, de huellas dactilares y de neumáticos, hay colaboración entre los diferentes cuerpos policiales y con el juez instructor....
También influye sobre las fuerzas policiales el estatus de la víctima (no es lo mismo una adolescente que un yonki muerto en un poblado de la droga) y la presión mediática que se pueda generar, pero por regla general y salvo alguna que otra cagada la Policía no descansa hasta tener por lo menos la certeza de lo que ha sucedido, aunque sea inviable llevar el caso a juicio.
En estas circunstancias para matar con impunidad hay que ser un profesional o tener una suerte increíble. Por otra parte, es muy difícil borrar los restos de una violación de un cadáver a menos que el cuerpo quede muy deteriorado.
En caso de hacer "desaparecer" a la víctima, es cierto que no hay tanta presión policial pero sí que hay un interés por saber las circunstancias de la desaparición, y nuevamente es muy complicado esconder todos los rastros porque los cadáveres no son fáciles de destruir ni de esconder y si sumas la geolocalización y las cámaras de vídeo de la vía pública y carreteras vuelve a resultar muy difícil para un aficionado salir impune.
Por otro lado, hay muchas violaciones que quedan impunes porque es muy difícil superar la objeción del sexo consentido. Básicamente, hay que tener un testimonio creíble y coherente (muchas víctimas de violación van borrachas y/o drogadas), unos informes policiales, médicos y psicológicos que te acrediten y generalmente algo más: un testimonio, una grabación (esto suele ser lo mejor como prueba), algo que dé peso a la versión de la víctima.
Y para acabar, otro enfoque más. Matar a alguien no sale gratis para el equilibrio psicológico de los autores. Que para muchos homicidas es esta la peor condena.
Tras el 11S, los EEUU iniciaron una carrera en pro de la seguridad aumentando espectacularmente sus presupuestos en materia bélica, espionaje y seguridad. Un vendaval que arrastró a todo occidente a dos guerras estúpidas con el consiguiente gasto económico, social y humano.
Colas infinitas en aeropuertos, complejas tramas de espionaje informático, torturas, vuelos ilegales, Guantánamo, espionaje telefónico a millones de personas en todo el mundo, Snowden perseguido…han sido tantas las cosas que han pasado.
Según el New York Times, desde los atentados de las Torres Gemelas el gasto en seguridad se ha incrementado en un 24% a nivel mundial, pero hay un fenómeno que pocos se han parado a calcular: el tiempo, la frustración y las limitaciones que han provocado a toda la humanidad las paranoias delirantes de los estadounidenses en materia de seguridad y cómo sus movimientos geopolíticos han sido el abono esencial para la crisis económica mundial que sacudió nuestras vidas debido, entre otras cosas, a la subida del precio del petróleo.
Ahora ellos, los que llevan importando golpes de estado a todo el planeta desde hace casi 80 años, los maestros supremos de la seguridad, los principales productores de armas, el país inviolable, los de la frontera infranqueable, los que activan las alertas de terrorismo a la más mínima señal, se encuentran con que una panda de white trash, negacionistas y antivacunas han entrado al Capitolio como Pedro por su casa, armados, algunos borrachos, han provocado el espectáculo más delirante, grave y ridículo que jamás habríamos podido imaginar: un intento de golpe de estado.
Pirados disfrazados de animales mitológicos encarándose a la policia, cuarentones con unas cervezas de más sentados en los despachos de los más altos representantes de la primera potencia mundial, acnéicos post-adolescentes robando sillas y mesas, una anciana disfrazada de estatua de la libertad con una corona de papel albal destrozando cristales y una banda de paramilitares fascistas hiriendo a policías. Abuelos con la Navy Jack haciéndose selfies en el despacho de Nancy Pelosi con los pies encima de la mesa.
¿Cuántas películas, series, libros han sido creados sobre ataques al Capitolio? Terroristas de alto nivel, complejos virus informáticos, espías de la KGB, incluso complejas tramas sobre extraterrestres... Ayer pudimos comprobar que la realidad no siempre supera a la ficción. Todo era tan cutre, tan ridículo, tan abochornante...
Durante las dos primeras horas de este ridículo injustificable solo se detuvieron a 14 personas (hace unas semanas se produjeron más detenidos en un desahucio en Villaverde). Después, aplicación del toque de queda que la inmensa mayor parte de los asaltantes se pasaron por la trenca. Informa el Washington Post que casi todos los asaltantes han dejado el Capitolio sin problemas y por su propio pie.
Cuesta compaginar esta delirante situación con esta foto. Es el Memorial Lincoln protegido por la Guardia Nacional durante las manifestaciones tras la muerte de George Floyd. White-trash sí. Negros, no.

Comentaba Larry David que lo de ayer parecía sacado de una película de los Monty Python. Pero una vez digerido el ridículo y agotadas las carcajadas, uno no puede dejar de preguntarse en manos de quien hemos estado siempre. Y en manos de quién vamos a estar. Sobrevaloramos la capacidad de la política. Llenamos de significado palabras que en realidad no significan nada. Creemos en la inviolabilidad de cosas que para nosotros son sagradas, pero que luego acaban reducidas a la nada de una forma tan delirante como increíble. Tragamos con medidas de seguridad, colas y prohibiciones que convierten nuestras viajes y vidas en puro tedio insufrible, pero luego un negacionista baila sobre la mesa de la presidenta del Congreso de la Primera Potencia Mundial al son de música sureña. Nos comimos una crisis mundial auspiciada por políticos que se amarraron al poder vendiendo seguridad y guerra y ahora comprobamos que un psicópata lleva teniendo acceso al botón nuclear desde hace 4 años.
¿En qué momento el mundo se convirtió en una parodia?
Los abusos de poder nunca vienen solos. La tolerancia ante uno, siempre implicará el nacimiento de muchos más. Por eso es tan importante la cultura democrática. El principio elemental de dicha cultura es que los derechos y libertades de los ciudadanos son sagrados. Independientemente de cualquier otro factor más allá de su condición de seres humanos libres y dignos.
El PSOE ha tolerado que la derecha más rancia se salte la ley para intervenir una autonomía en contra de la Constitución, pues el art. 155.2 CE no amparaba semejante medida. Ha tolerado que se encarcele a gente por delitos inexistentes y se les imponga prisión provisional sin que se den las circunstancias exigidas por la ley.
El siguiente paso ha sido intervenir las cuentas del Ayuntamiento de Madrid. La excusa es obscena: se acusa al Ayuntamiento de incumplir el límite de gasto (cosa que hacen innumerables consistorios sin ser intervenidos). Y se le acusa a pesar de que, con esfuerzo y honradez, ha minorado de forma drástica y en tiempo record la ingente deuda generada por Ana Botella, experta en dilapidar dinero público en lujos, enchufes y demás gastos suntuarios que en nada benefician a los ciudadanos.
La medida es dictatorial, mafiosa e impresentable. Busca dañar la imagen de Carmena de cara a las próximas municipales debido a que, con su buen hacer, se ha ganado el corazón de muchos madrileños. Pero el PP se ha crecido al ver que, en Cataluña, puede saltarse la ley del modo más obsceno para perseguir a rivales políticos. Envalentonado, lo ha vuelto a hacer en Madrid. Y me temo que es sólo el principio.
El nacionalismo me deja frío, pienso que la independencia de Cataluña no traerá ningún beneficio al pueblo y considero que las fronteras sólo debilitan y aislan. Pero nunca dejaré de denunciar cualquier atropello contra la voluntad de los ciudadanos, por muy en desacuerdo que esté con su forma de pensar. Primero porque los derechos y la voluntad democrática de toda persona son sagrados. Y segundo porque negar una sola vez estos derechos y tolerar que se violen (sobre todo si se hace a gran escala como en Cataluña) es abrir la caja de Pandora.
No puedes decirles que quien quiere, come.
No puedes decirles que es culpa suya que pasen hambre.
No puedes decirle que si no tienen pan, que coman pasteles.
Serías un miserable.
Con todas sus letras, mi-se-ra-ble.
No puedes ir al país de la OCDE con mayor tasa de paro, España, a decir que no tienen trabajo porque no quieren.
No puedes decir que quien quiere trabajar, trabaja.
No puedes decirles que es culpa suya estar sin empleo.
No puedes decirles que si no pueden trabajar de limpiadores, que trabajen de ingenieros.
Serías un miserable.
Con todas sus letras, mi-se-ra-ble.
España está llena de miserables.

No aprenden en El Español a calcular variaciones porcentuales: si el salario medio de la UE es de 39.808 euros y en España de 33.700 euros, el salario de España está un 15,3% por debajo de el de la UE (33700/39808=0,847). Eso sí, el de la UE estaría un 18,1% por encima de el de España 39808/33700=1,81), pero no es lo mismo.
En La Razón si han realizado de forma correcta el cálculo:


Soy consciente de que los temas deportivos no son muy bien vistos en esta santa casa casa, pero eso no me va a hacer renunciar a una buena historia. Hoy os vengo a contar cómo en el Renacimiento el tenis se alzó con la denominación de deporte rey y todo lo que giraba en torno a este juego de raquetas (que al principio no era tal).
Su nombre, tenis, nos llega desde el inglés que a su vez toma prestado del francés el grito que se lanzaban los contrincarios, tenez y que ha permanecido hasta hoy en muchos idiomas. Sin embargo al principio de esta historia su nombre era otro.
Una investigación somera ya nos desvela que el tenis aparece por primera vez en Francia entre los siglos XII y XIII. Este juego se practicaba sin raqueta y se llamaba jeu de paume, juego de palma porque la pelota se golpeaba directamente con la mano, bien desnuda o con un guante protector. Las normas de este jeu de paume no tenían nada que ver con las actuales pero ya incluían dos campos separados por una línea (aún no se usaban las redes) y dos jugadores o dos equipos a cada lado.
Los partidos del jeu de paume se disputaban al aire libre y eran denominados "juego largo": en la calle, en una plaza, en el patio de un palacio o en un prado; y en algunos lugares de Europa aún se practica de forma marginal este tipo de juego. En ocasiones, incluso se jugaba una versión más rudimentaria contra la fachada de una casa como en el frontón.
A finales del siglo XIV el jeu de paume fue tan popular que las autoridades de París emitieron un bando en el que prohibían a los artesanos practicarlo cualquier día que no fuera domingo. Y en 1485 un concilio prohibió a los religiosos que lo practicaran, “sobre todo en camisa y en público”. Sin embargo, los aristócratas no tenían penalizaciones a la hora de practicarlo y se dedicaron a ello con fruición (es conocida la historia de Felipe el Hermoso que falleció en Burgos después de haber jugado a la pelota y de beber un vaso de agua fría).
Fue durante el Renacimiento cuando el juego sufrió los cambios más drásticos y empezó a conocerse como tenis. Uno de los cambios más llamativos fue el uso de la raqueta para practicarlo. A principios del siglo XVI empezaron a fabricarse raquetas con pergamino, pero también con tripa o cuerdas de cáñamo (las más comunes) y se comenzaron a organizar las reglas del juego.
Estas normas para jugar son prácticamente las mismas que se usan en la actualidad: los puntos para ganar un juego se contaban por 15, 30, 45, luego se obtenía una “ventaja”, se empataba “a dos”, cada manga tenía seis juegos, etc. Aún no había red pero los campos se separaban por una cuerda de la que pendían campanillas. Si la pelota pasaba por debajo las hacía sonar, pero luego cambiaron esta solución por la conocida red.
Con el paso del tiempo también se cambiaron los campos que obligaban a un “juego largo” por locales cerrados que permitían aprovechar mejor el bote de la pelota. En estos locales en los que se practicaba "juego corto" había también una zona para espectadores y se multiplicaron por toda Europa. En Francia se llamaban jeu de paume o tripot (del verbo triper, rebotar), mientras que en la Península Ibérica se las denominaba trinquete. Si os da curiosidad, podéis ver uno en Versalles, donde se firmó el juramento de la Revolución Francesa.
Es precisamente en Francia donde se sigue este deporte con más pasión. Dicen que durante los siglos XVI y XVII había, solo en París, 250 pistas, mientras que en Londres en la misma época había solamente catorce.
Durante el Renacimiento se escribieron numerosos libros exaltando las bondades de practicar el tenis, diciendo que era bueno para la salud y para el estado de ánimo, pero es que también había una competición encarnizada por ganar al contrario. De hecho hubo episodios de violencia en muchas ocasiones, como cuando Caravaggio mató a su rival en la cancha por una disputa (aunque dicen que no era una disputa deportiva y que tenía más factores).
Mientras duraba el partido se hacían apuestas y era común jugar a las cartas o a los dados en la galería de espectadores, lo cual como os imagináis, no estaba muy bien visto entre los guardianes de la virtud. Sin embargo tener un trinquete era un gran negocio, ya que los propietarios de las pistas no solo alquilaban la pista junto con el material, sino que además vendían vino y comida durante y después del partido.
A finales del siglo XVII encontramos también el antecesor del bádminton, el jeu de volant. Para practicarlo se usaban raquetas ligeras y la pelota era una semiesfera de corcho con plumas sujetas a ella por una correa de cuero. Era un juego menos agresivo que el tenis y conquistó a las damas, que lo prefirieron al de la pelota.
A partir del siglo XVIII el tenis jugado en salas cerradas empezó a decaer en toda Europa (salvo en el Reino Unido donde se sigue practicado bajo el nombre de real tennis) y tenemos que esperar a 1874 cuando aparece el primer reglamento del tenis moderno por obra del galés Walter Clopton Wingfield. La clase aristocrática abrazó esta reinterpretación del tenis y de hecho fue uno de los deportes elegidos para formar parte de los primeros Juegos Olímpicos modernos.
La foto inicial del artículo la he sacado de Wikipedia.
menéame