Si lo pensamos, la vida social es un absurdo:
Para la mayoría de personas somos un elemento de fondo, indiferente.
Para un gran porcentaje somos un entretenimiento.
Para algunos somos un pañuelo donde desahogarse.
Para otras personas un ser que da sentido a sus vidas, de normal por atributos que ellas mismas han otorgado o idealizado.
Para otros tantos, un desahogo para su amargura.
Pero para otra mayoría, somos parte de su rutina, un elemento más que no puede faltar porque si no se rompe la zona de confort.
En general, tenemos vida social por costumbre o porque, se supone, es lo normal. Pero mucha gente, una vez cumplen su objetivo (de normal echarse pareja) se alejan de la vida social.
No hay genuidad conviviendo en sociedad. Nunca la hubo.
JohnnyQuest
hazardum