Elecciones, reasfaltados y la desidia de los municipios

El año que viene hay elecciones municipales, como bien sabemos. Dentro de los clásicos populistas tenemos el reasfaltado de calles en el top 5. No las que más lo necesitan sino las que más rentan en las urnas.

Pues bien, el ayuntamiento de Alcobendas lleva meses fajado en la tarea de reasfaltado de esas calles pero demuestra su absoluta indiferencia por lo que esos barrios significan.

Hace semanas que la Calle Pintor Ribera (y aledañas) han sido reasfaltadas. Se trata de un barrio de población muy envejecida en la que el porcentaje de personas con movilidad reducida es muy alto. Es corriente ver a personas con silla de ruedas o andadores y de hecho, todos los portales tienen sus correspondientes rampas para facilitar la movilidad.

Pues bien, el ayuntamiento realizó su tarea en las calles y dejó unos enormes bloques de cemento armado en medio de la calle entorpeciendo peligrosamente el tránsito. Se trata de los armatostes que delimitan la entrada a los garajes y que desde hace semanas ocupan gran parte de la calle y los accesos a los portales. Estos mamotretos además, tienen barras de acero oxidado que despuntan. El cocktail perfecto para la caída de una persona con movilidad reducida.

Pero lo mejor no es el hecho en si. Lo verdaderamente perturbador es la respuesta de la policía local de Alcobendas cuando llamé para que una patrulla pasará por allí, hiciera fotos y diera parte al ayuntamiento para solucionarlo cuanto antes.

- Bueno, ya mandaremos a alguien. Ahora mismo estamos con la entrada de los colegios.

- Muy bien, cuando ustedes puedan.

- Pero vamos, no está usted haciendo las cosas correctamente... {WoW} SU OBLIGACIÓN (es textual) es hacer un trámite a través de las vías correspondientes del ayuntamiento. En persona o telemáticamente... La policía no está para "estas cosas"

Podría escribir ríos de tinta con todo lo que se me pasó por la cabeza al escuchar semejante frase pero directamente, pasé. Tengo claro que es una batalla perdida. Que mi frustración me iba a acompañar todo el día pero dijera lo que dijera a la persona que estaba al otro lado del teléfono iba a estar tan "pichi".

Respiré y respondí:

- Señorita, yo ya he hecho más de lo que es mi obligación. Si ocurre cualquier cosas será responsabilidad de la inacción municipal. Dejo la pelota en su tejado. Que tengas usted muy buen día.

Una semana después, todo sigue como estaba.