La importancia del hueso no reside solo en sí mismo, sino en el contexto arqueológico donde fue hallado. El estrato correspondía a una zona industrial ibera tardía, pero asociada a él se documentaron hasta doce esferas de piedra de diferentes litologías, de unos 11 cm de diámetro y 1,4 kg de peso. Estas esferas son, sin lugar a dudas, munición para lithoboloi o petroboloi, unas catapultas de torsión que lanzaban piedras.