Actualidad y sociedad
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"Todo termina, todo se olvida"

Los contenidos se degluten, no hay el suficiente espacio viral para profundizar demasiado en ellos y pasamos a toda prisa a otra cosa con solo deslizar el dedo sobre la pantalla del móvil. Y, claro, la implicación de nuestra memoria dura tan poco como el corazón que aparece fugazmente en pantalla cuando haces doble clic en una foto de Instagram. Porque estamos en la sociedad que olvidamos incluso antes de poder recordarlo.

| etiquetas: television , tecnologia , memoria , consumo
"Todo termina, y todo se olvida". Ana María Matute desmontaba los sueños de eternidad con esta afirmación tan realista como desoladora. Todo es cuestión de tiempo. Y el tiempo cada vez es más estrujado y más volátil, pues la capacidad de recuerdo ha ido abreviándose con el avance tecnológico que va acelerando nuestras cabecitas.

Matute hablaba de la fugacidad de la vida. Y de la perpetuidad de la muerte. Aunque ya deberíamos adaptar su frase célebre. Porque hoy "ni ha terminado y todo ya lo hemos olvidado". El exceso de impactos audiovisuales ha acortado tanto nuestra memoria que nos despistamos de las historias incluso antes de que hayan concluido.

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