Cobra fuerza la posibilidad de que existiera una holgura progresiva en la vía, generada con el paso del tiempo y el tránsito repetido de trenes, que habría acabado provocando el descarrilamiento de los últimos coches del Iryo. Los investigadores han comenzado a analizar las ruedas no solo del tren de Iryo siniestrado, sino también de otros convoyes que circularon por ese punto con anterioridad. En varias de ellas se habrían detectado marcas compatibles con el paso repetido sobre un punto de la vía que no se encontraba en condiciones óptimas.
|
etiquetas: accidente , tren , adamuz , ruedas , vía