Me encanta la bilis que suelta la fascistada en los comentarios de la noticia. Son como perros rabiosos en pleno paroxismo salvaje de espumarajos por la boca y dentelladas y mordiscos sin criterio, a todo lo que se mueve, hasta que se pasa el demencial estado de narcolepsia sanguinaria.
Se aprecia claramente que esa gentuza está absolutamente acostumbrada a su dosis de veneno mediático al que son adictos y han encontrado un caladero extraordinario en el tsunami de bulos que reparte a diario ese estercolero de medio.
Se aprecia claramente que esa gentuza está absolutamente acostumbrada a su dosis de veneno mediático al que son adictos y han encontrado un caladero extraordinario en el tsunami de bulos que reparte a diario ese estercolero de medio.