Hace 1 mes | Por Elnuberu a infobae.com
Publicado hace 1 mes por Elnuberu a infobae.com

En un giro trágico e inesperado, la fama y adoración que rodea a las figuras públicas pueden convertirse en su peor enemigo. La obsesión y la inestabilidad mental llevaron a algunas personas a asesinar a su objeto de deseo. Algunos de los responsables de estos actos que conmovieron al mundo siguen pagando el precio en una celda. Otros ya murieron, pero dejaron un rastro de dolor y conmoción en aquellos que amaban a estas figuras.