Las obras pueden ser un dolor de cabeza para los vecinos de la zona involucrada. Sin embargo, ahora China está transformando el sector de la construcción con una innovación que combina eficiencia, sostenibilidad y respeto al entorno urbano. Gracias a enormes burbujas inflables o cúpulas, se cubren por completo los sitios de obra, por lo que estas estructuras no solo reducen drásticamente la contaminación, sino que también acortan los plazos de ejecución y minimizan el impacto en las ciudades densamente pobladas.