Ya no tenemos problemas de superpoblación, también vivimos conectados a la naturaleza, conocemos los frutales, las verduras, cuando y qué cazar... Mis abuelos cuenta que compraban la comida en algo llamado "supermercado", y que no sabían casi nada de lo que en realidad comían, entre otras muchas cosas que llamaban "progreso". Tampoco tenemos una sociedad envejecida. Afortunadamente ha bajado la esperanza de vida, y eso es bueno, aunque da pena que casi todos con 40 años ya tienen algún tipo de cáncer...
Pero salvo por ese detalle, la guerra nuclear mundial no nos vino mal.