La tumba, según los reportes técnicos preliminares del Centro INAH Oaxaca, despliega una complejidad simbólica y constructiva que la sitúa entre los conjuntos funerarios de mayor rango hallados en la región. Su diseño sigue un patrón de antecámara y cámara funeraria, donde cada elemento escultórico y pictórico está cargado de intención religiosa y de significado social.