En un primer comunicado, el conjunto de Langreo había rechazado condenar la actuación de su jugador, tildando de provocativa la actitud del colegiado. Según recoge el acta arbitral, el jugador del San Luis J. G. A. fue expulsado por «agredirme dándome un puñetazo en el cuello tirándome con ello al suelo. Después de esto intentó darme una patada en el suelo, sin lograrlo». Tras el incidente, el ambiente se tensó también en la grada, aunque afortunadamente la situación no fue a más.