El precio de la gasolina y el gasóleo no para de incrementar desde que el pasado sábado se iniciasen los ataques por parte de Estados Unidos e Israel hacia Irán. Como consecuencia de ello, desde hace unos días, en España, llenar el depósito de un coche diésel es más caro que hacerlo en uno de gasolina. El conflicto ha inyectado una fuerte prima de riesgo en los mercados de materias primas. Lo que hasta hace poco era una subida gradual del petróleo se ha transformado en una montaña rusa dominada por el miedo a una interrupción del suministro.