Miles de personas rodearon este sábado la tumba vacía de Jesucristo en la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén para participar en el ritual del Fuego Sagrado, la mayor festividad de la Semana Santa ortodoxa, celebrada tras la católica, tras un mes de eventos religiosos rebajados por la guerra de Irán. Los fieles se agolparon en torno al Edículo (la estructura que alberga el sepulcro desde el que Jesús resucitó según el relato bíblico) portando velas que se encendieron con la llama que emerge de su interior, portada por el patriarca griego.